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hazlo sano... hazlo seguro... hazlo consensuado |
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| Hablemos de BDSM Sobre actitudes, conocimiento y entendimiento de la llamada "forma de vida alternativa". Experiencias, motivaciones, inquietudes y demás familia. |
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| | #1 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Localización: Madrid Fecha de Ingreso: Jan 2006
Mensajes: 2.222
| Hay varias temáticas que siempre retornan en el mundo BDSM: el uso de la sumisa o esclava como un objeto, y la conversión del dominante en carcelero de la esclava. Por supuesto, en el BDSM oficial tales asuntos están comedidos por el llamado "consenso", pero obviamente a veces la línea roja que separa lo consensuado de lo que no (por lo menos en la imaginación) es delgada. En 1963, William Wyler, realizó la película "El coleccionista", una fascinante versión (comedida por la censura) de la novela del mismo título de John Fowles, con una excelente y sugestiva interpretación de Terence Stamp y Samantha Eggar. En ella, un joven secuestra a una joven y la tiene encerrada en su sótano, como un coleccionista que observara al magnífico ejemplar que ha incorporado a su colección. Pero a veces la realidad revisita la literatura, aunque casi siempre esto suele suceder de una forma más siniestra. Así, estos días leemos en la prensa la historia de Hanz Leinze, de 73 años, que secuestró durante veinticuatro años a su hija, (ahora de 42 años, y que desapareció en agosto de 1984) a la que tenía escondida en un zulo del jardín de su casa en el pueblecito austriaco de Amstetten. Durante ese tiempo tuvo con ella siete hijos (uno murió), de los que tres los llevó a la superficie con el resto de su familia, mientras mantenía a los otros tres (en una visión casi de espejo) bajo tierra con la hija encerrada, a la que usaba sexualmente todos estos años. Esta "familia" subterránea permaneció encerrada en el sótano de un edificio residencial de dos pisos, que Josef fue ampliando con los años. Instaló una puerta corrediza de hormigón reforzado con un código secreto y la escondió detrás de unos estantes. Algunas partes de las celdas no tenían más de 1,70 metros de altura. Un estrecho pasillo conducía a habitaciones, que tenían un área para cocinar y dormir, un pequeño baño con ducha y una celda acolchonada. Un tubo proveía ventilación. El periódico "El Mundo" ha publicado sobre este tema un análisis de un psiquiatra. Y en él me ha sorprendido, entre otros, el siguiente párrafo (que seguramente podríamos encontrar también en muchos relatos de BDSM). "Como dueño, la transforma en una propiedad sin más con la que puede hacer cualquier cosa, incluido mantener una relación de pareja". Quizá sería interesante hablar sobre este tema y sobre las afirmaciones que hace aquí el psiquiatra. .............................. .............................. JOSÉ CABRERA FORNEIRO. Psiquiatra Nuevamente desde Austria nos llegan las noticias y nos vuelven a sobrecoger como en el caso del 'secuestro' de Natascha Kampusch, sobre el que aún pesan tantos interrogantes que no nos atreveríamos a decir ni siquiera que fue un verdadero secuestro. Esta vez es un 'padre' que mantiene secuestrada a su propia hija, con la que además tiene varios hijos. Así las cosas, unos supuestamente los da en adopción y otros persisten en el cautiverio. Y así años y años, todo ello ante una sociedad fría, ausente y que sin duda mira hacia otro lado. Estamos aún en los comienzos de la investigación y no nos atreveríamos a decir que todo lo ocurrido, si fue tal como nos lo cuentan los medios de comunicación, fue real o no. Simplemente no nos suena bien. Y otra vez desde Austria, la patria de Freud, el gigante que nos despertó la sexualidad dormida en el inconsciente, y para más inri nos dijo a la cara que los hijos quisimos acostarnos con nuestra madre y las hijas, con su padre, y así otras lindezas que gravitan aún sobre la psiquiatría de todo el mundo. Parece incomprensible que un padre con la ignorancia o complicidad de su propia esposa encierre de por vida a su propia hija, a la cual accede sexualmente y tiene hijos-nietos, cumpliéndose así probablemente las "fantasías escondidas y perversas" sobre las que el propio Freud nos avisó. Pero a veces las explicaciones más sencillas son las más cercanas a la verdad. Las hijas desde siempre fueron propiedad del macho-padre y en tiempos de las cavernas pasaban simplemente a formar parte del harén y procreaban, aumentando la fuerza del progenitor ante los demás. Pero con el advenimiento de la cultura aparecieron los tabúes y el incesto figuró entre los primeros. El incesto se convirtió en tabú desde el instante en que los seres humanos se percataron que los hijos venidos de esta forma empezaban a presentar taras congénitas que definitivamente estropeaban la especie, y así las religiones vinieron a sancionar lo que la naturaleza estaba enseñándonos. Pero llegados a 2008, en una sociedad aparentemente opulenta llena de información y con globalidad en todo, lo malo y lo bueno, aparecen de vez en cuando situaciones como esta que nos tiene a todos llenos de preguntas. Tenemos que intentar dar una respuesta aunque sea sólo para mitigar nuestra angustia. Un hombre que encierra a su hija de esta forma es claramente un anormal, un celoso patológico, un verdadero enfermo o un sujeto que lo hace para hacer daño a otros, pero claramente se aparta de la conducta esperable, en definitiva un individuo que ha perdido el norte. Si a eso le añadimos su trato sexual con esa niña con la que tiene varios hijos-nietos, el fenómeno pasa todas las fronteras. El 'dueño anormal' de su hija la encierra de por vida y la priva de cualquier contacto con la realidad y la libertad. Como dueño, la transforma en una propiedad sin más con la que puede hacer cualquier cosa, incluido mantener una relación de pareja. Y aquí suena algo raro. ¿La esposa del autor no sabía nada? ¿Acaso consintió a sabiendas para mantener la estructura familiar? ¿O compartió la anormalidad con su esposo? Aún es pronto para llegar a las respuestas a estas preguntas, pero lo cierto es que lo ocurrido aconteció en una sociedad —vecinos, amigos, otros familiares— que algo debieron sospechar. Y nadie dijo nada. Pero la cosa no queda ahí, incluso la administración debió saber algo porque algunos de los hijos, según se ha sabido, fueron dados en acogimiento o adopción y tampoco pasó nada. Y nos preguntamos entonces: ¿qué es lo que está pasando? Cuando alguien hace algo como lo que nos ocupa, la pregunta inicial es siempre la misma: ¿es un enfermo? Y la respuesta es: ¿por qué tiene que ser un enfermo? Un hombre que ha conseguido esconder una situación familiar tan anómala sin dar señales de extrañeza sabe lo que se hace y no podrá ocultarse en la enfermedad. En cambio, sí podrá esconderse en la perversión, en una estructura psicológica anómala, vestigio de tiempos neolíticos ya pasados y aducir que lo hizo "por el bien de su hija", "porque no tuvo otro remedio", "porque una fuerza superior se lo exigió" y así un largo etcétera de excusas "inexcusables", los médicos y psiquiatras tendrán la última palabra. Y finalmente, ¿qué será ahora de esta hija-madre? Acaso será presentadora de un programa de televisión como Natascha o caminará hacia la madurez buscando una identidad robada y una libertad que no entenderá, después de haber vivido toda su vida en una 'jaula'. Para eso, sinceramente, nosotros no tenemos respuesta. |
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| | #2 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Apr 2006
Mensajes: 2.113
| Estimado C2 Celebro que me haya guiado hasta el film que recordaba a cuenta de los sucesos acaecidos en Austria porque no recordaba el título de dicha película. Hace una semana en un pueblo de Australía en que un hombre se había enamorado de una joven tuvieron un hijo; aparentemente sin taras genéticas, las pruebas de ADN, mas el aviso de la madre de la chica, que no actuó de mala fé, dieron con la resultante que lo inconcebible se había vuelto concebible yla realidad superabaa la ficción una vez más. Mi mente no puede procesar como lógicos los acontecmientos como tampoco el secuestro de la niña de Huelva cuando la propia familia del pederasta aparecían como implicados y la defensa alude a mentes enfermas, y no quiero aceptar como lógicos sucesos que por otro lado la Medía esta tratando desarrollar con mas morbo que caracter informativo, y segun mi inexperta opinión, pudiese ser detonante de otros elementos con conductas al borde de... como cuando alguien quiere asaltar un banco e imita un film como medio de influencia. No hablo de la noticia en sí, sino la forma en que se trata y expone. Y sobre el incesto iba a desarrollar un pensamiento fugaz en principio destinado a otro hilo. Como consecuencia de un incesto histórico y legendario apareció el pueblo de Moab sobre la tierra, un pueblo de tarados posiblementes no puros. Pero es precisamente a causa de ello donde una descendiente de este incesto teórico: Ruth de Moab, se genera una de las mas hermosas historias de lealdad entre dos personas: Ruth la Moabita y Noemi "la pura, la hebrea" con aquella celebre frase: Soy anciana y tu eres joven, no te puedo ofrecer nada, ve con los tuyos, y la respuesta de la moabita de lealdad que ha trascendido a traves de la historia y que no copio aqui porque la mayoría la conocen la conocen, y la llegan a utlizar Y de ese incesto lotiano tras la huida de Sodoma con su hija mayor, y leemos, como se genera un hilo de generaciones que pasando por el Rey David y llega hasta el Mesiash de los cristianos. Es curioso la multitud de connotaciones e interpretaciones de un mismo hecho, en la historia y las leyendas sobre el incesto. No obstante no condeno lo que he leido, porque no puedo recuperarme de la pesadilla, del dolor, del horror, de la brutalidad y de la ignorancia del ser humano, solo escribia sobre curiosos apuntes sobre mi percepción de la humanidad para relajar la digestión mental de los hechos acaecidos, máxime cuando aparecen estadísticas de un 10 % de abusos dentro de la misma familia por parte de progenitores y familiares de primer grado en estadísticas reales y no leyendas, ni historias bíblicas. Sea_Lord Editado por Sea_Lord en 29/04/2008 a las 19:16. |
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| | #3 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Localización: Girona Fecha de Ingreso: Nov 2005
Mensajes: 1.407
| Tema interesante, CONSUL2, sabes de mi fijación con los carceleros. Por supuesto, esa delgada línea roja de la que hablas, en ocasiones es más invisible de lo que nos gustaría. Me explico, no voy a escribir en plan políticamente correcto y voy a dejar la autocensura de lado. No creo que nadie necesite que critiquen o denosten la actuación de ese padre y el secuestro de su hija durante 24 años, que todos somos adultos, sino que voy a mirar de frente a ese lado oscuro dónde en ocasiones no nos atrevemos a mirar para llamar a las cosas por su nombre y enfrentarnos a nuestros fantasmas. Porque realmente recuerdo la película EL COLECCIONISTA y me gustó mucho. Y fantaseé mucho con ella, con ese empleadillo al que le toca el gordo de la lotería y hace posible lo que nunca hubiera podido de otro modo: hacer realidad sus sueños más perversos. Y adquiere una impresionante -y aislada- mansión y como se siente con ese poder que da el dinero, realiza su secreto sueño y secuestra a la chica que desea, a la que nunca hubiera tenido acceso, para convertirla en algo de su propiedad, en la joya de su colección, para hacer con ella lo que desea, para transmutarla de gusano de seda en mariposa, la más bella, en su propiedad. Sólo que ella no quiere ser eso, ni comprende su deseo, ni lo comparte. Pero, entonces... ¿es el consentimiento de la víctima lo que cambia la situación? ¿cambiaria esa notícia si esa chica de 18 años, la hija, realmente quisiera eso?. Es el consenso una especie de redención, como esas frases que utilizan los soldados después de una guerra: "lo hice por mi patria", " yo solo obedecía las órdenes de mis superiores", "soy un militar", "la razón está de nuestra parte"...? No puedo negar que me inquieta esa frase:"Como dueño, la transforma en una propiedad sin más con la que puede hacer cualquier cosa, incluido mantener una relación de pareja[/u]". |
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| | #4 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Localización: Cantabria Fecha de Ingreso: Jun 2006
Mensajes: 265
| Si yo la he visto un par de veces y me ha gustado, es tan espeluznate como interesante al mismo tiempo no sé, tiene algo, un algo oscuramente especial. |
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| | #5 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Localización: Comunidad Valenciana Fecha de Ingreso: Jan 2007
Mensajes: 157
| Hola a todos, llevo tiempo interviniendo muy poco, pero este tema abierto por CONSUL2 me parece interesantísimo, y va mucho con mis obsesiones personales. La película "El Coleccionista" me impacto muchísimo en mi infancia, y sí, me excitó. La situaciión de esclavizar a una mujer atractiva, escenas como cuando la saca a de su celda a cenar en su mansión, la crueldad final de dejarla morir y sustituirla por una nueva, recuerdo perfectamente que sin ser una película con contenido sexual explícito, (el coleccionista no quiere sexo de ella, quiere que le pertenezca, simplemente), alimentó mucho mis fantasías. Pensando en el coleccionista de la vida real que ha saltado a todos los medios, la pregunta, desde el punto de vista dominante, de hasta donde llega nuestro vínculo con esta clase de monstruos es incómoda, pero inevitable. Como dice Jehanna, ¿es simplemente el "consensuado" lo que nos separa de ellos?. Desde luego que no es poco el consensuado, pero me incomoda pensar que sólo sea eso, y prefiero pensar hay diferencias más notables. La realidad es que no sé como describirlas Saludos, Keyser Soze |
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| | #6 |
| Rol: Dominante Sexo: Mujer Localización: Entre Guadalajara y Madrid Fecha de Ingreso: Oct 2006
Mensajes: 533
| Hola a tod@s: Yo, que me considero una pervertida y tambien una pervertidora, me niego a compararme con semejante monstruo. Ante la duda de que me este considerando en mi justa medida, he ido a la RAE y os traigo esta definicion: pervertir. (Del lat. pervertĕre). 1. tr. Viciar con malas doctrinas o ejemplos las costumbres, la fe, el gusto, etc. U. t. c. prnl. 2. tr. Perturbar el orden o estado de las cosas. Y al pie de la definicion soy consciente de que efectivamente, soy una pervertida. Entonces... ¿donde esta la linea?. La frase: "cumpliéndose así probablemente las "fantasías escondidas y perversas" sobre las que el propio Freud nos avisó", no me consuela, no me llena, no me es cercana. Yo no he querido nunca acostarme ni con mi padre ni con mi madre, mucho menos con mis hijos. Y sin embargo soy perversa. Yo quiero llevar a cabo transgresiones y perversiones con adultos y adultas como yo, a los que les guste que yo les haga daño y que yo les domine. Esa es mi perversion y mi transgresion. Para nada utilizo el poder que ELLOS ME ENTREGAN para abusar de ellos y quitarles la vida. Les POTENCIO su vida. Les hago crecer y cambiar. Y solo lo logro porque ellos me dejan. Creo que cualquier parecido de ese personaje con la gente que yo conozco dentro del BDSM es el mismo que existe entre Marilyn Monroe y servidora. O sea: ninguno. AmaAzu (perdoname CONSUL2 porque...) |
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| | #7 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Aug 2006
Mensajes: 2.175
| Más nos vale que no sea sólo el consensuado lo que nos separa de cierta clase de personas. Saludos cordiales, tTiger |
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| | #8 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Localización: Madrid Fecha de Ingreso: Jan 2006
Mensajes: 2.222
| En referencia al paralelismo, aunque sólo sea en el terreno de la imaginación o la literatura, entre el secuestrador Leinze y las fantasías de “secuestro y uso” en el BDSM, tendría que hacer algunas acotaciones para responder a las cuestiones que han ido planteando Sea Lord, Jehanna, desimaso, Keyser Soze, AmaAzu y tTiger. La frontera entre actos perversos, morbosos o simplemente transgrededores suele tener su más clara delimitación en los usos y costumbres de cada época, civilización y clase social. Cualquier revisión de manuales de psicopatología sexual nos hace saber pronto que en una época se llamó perversión a la homosexualidad y el lesbianismo, en otra a la masturbación, etc. Incluso ha habido épocas históricas en que la tortura y la muerte han sido integradas en los rituales sociales de castigo de minorías marginadas, etc. No hay nada que haya hecho el ser humano que, en alguna época y en alguna cultura, no fuera un uso aceptable socialmente (pensemos en la prostitución sagrada o el canibalismo). Es decir, “en sí” no hay acto que “per se” no sea posible ni aceptado en alguna época o cultura (sic. Swift y Voltaire). Otra cosa muy distinta son las prohibiciones legales, sobre todo a partir del Renacimiento y en el mundo occidental. En la actualidad, y hablando de este mundo occidental, no creo que erráramos mucho si afirmáramos que, tras las vanguardias y las carnicerías del siglo XX, podemos afirmar que en la fantasía mental todo es aceptable. Y en cuando a los actos reales (y, por supuesto, ateniéndonos a las leyes vigentes en cada estado) sólo es aceptable aquello que se realice consensuadamente entre personas adultas, estables psíquicamente y sin coacciones de ningún género. Obviamente señalar lo anterior es tanto como decir que estos límites son los que hoy y aquí (en los pequeños márgenes de nuestro mundo occidental) señalamos como diferenciadores entre la libertad sexual por un lado, y la delincuencia y las patologías mentales por otro. Claro que hablar de lo que “debe ser” no pone vallas al campo. De ahí la importancia de reflexionar, precisamente, sobre aquello que no siendo aceptable ni lógico, existe. De un espejo donde se reflejan los fantasmas, también nuestros fantasmas. C2 |
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| | #9 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Aug 2006
Mensajes: 2.175
| Es interesante lo que planteas CONSUL2 ya que, a mi modo de ver, en cierta medida nos conduce a debatir sobre los mismos fundamentos de la ética desde el momento en que nos planteamos qué es aceptable y qué no. Por lo menos para mí plantearme qué es aceptable es equivalente a plantearme qué está bien éticamente hablando. Ahora bien, si dejamos de lado las leyes vigentes, el afirmar que sólo es aceptable -y por ende está bien desde el punto de vista ético- aquello que se realice consensuadamente entre personas adultas, estables psíquicamente y sin coacciones de ningún género puede hacer que no sea tan fácil como parece determinar qué es aceptable y qué no. A mí siempre me ha interesado la ética. Creo que mis intervenciones en este foro lo demuestran. Pero lo que más me interesa de la ética es el mínimo común a todas las personas, si es que existe. En teoría, sería el sentido común -aunque a veces parece ser el menos común de los sentidos- el que nos hace tener un mínimo común ético y unos objetivos básicos comunes. Ahora bien, relaciono los párrafos anteriores planteando la siguiente situación que creo que todos conocimos en su momento: un hombre se come a otro -no recuerdo ahora mismo en qué país ocurrió- de forma absolutamente consensuada. Al margen de la ley vigente, ya que se consideró un asesinato, ¿podemos considerarlo aceptable? Nuestra primera respuesta sería que "como es lógico ninguno de ellos era estable psicológicamente". Pero sinceramente no es tan fácil de afirmar esto último. Los criterios básicos para determinar inestabilidad psicológica son malestar sufrido por el enfermo a causa de su patología y malestar que crea de forma sistemática en quienes lo rodean. En ese caso, que yo sepa, no existía ni uno ni otro malestar para ninguno de los dos individuos implicados en el asunto. En realidad, aplicamos nuestro sentido común porque de forma natural -¿o aprendida?- ese acto nos repugna, nos parece que atenta contra el más elemental sentido de la supervivencia pero ¿realmente hay inestabilidad psicológica? ¿Realmente podría llegar a verse como algo aceptable? ¿Todos tenemos ese mínimo común ético? Aquello fue considerado un asesinato -desde el punto de vista legal por supuesto, pero me quiero centrar aquí en la cuestión ética- porque damos por hecho que nadie quiere sufrir algo así y que el difunto es una víctima pero ¿y si no es así? Son sólo preguntas que me hago, no porque no tenga las respuestas sino porque a veces elaborar un sistema racional que dé sentido a las respuestas intuitivas es más difícil de lo que parece. Saludos cordiales, tTiger |
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| | #10 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Localización: Madrid Fecha de Ingreso: Jan 2006
Mensajes: 2.222
| La ética (el hogar, en griego) o la moral (la costumbre, en latín) parece hablarnos de los hechos éticos como algo cercano y además con carácter hegemónico en la sociedad donde se practica. En el caso que planteas, tTiger, está claro que no basta lo consensuado o que sea más o menos discutible el buen estado mental de quien practica el canibalismo privado. Hemos llegado así, me parece, a una de las señales que califican los actos: el carácter "horroroso" o "monstruoso" para la sociedad donde se practica. Y es ese carácter, la visión de ese carácter en el espejo social, lo que le da seguramente su característica de "alteración de la conciencia". Digamoslo claramente: no es el canibalismo en sí lo que habla de locura, sino que ese canibalismo se realice en una sociedad donde tal acto es tabú y generalmente entendido como "horroroso". Es el espejo social el que determina la "locura" de sus miembros. Así, desde mi punto de vista, algunos actos no pueden ser vistos como "delitos", hablando estrictamente, sino como actos "alienados", es decir realizados por el "otro" que yace en el individuo que ya no es él. No son delitos, pero tampoco son actos aceptables. Son actos "alienados". ¿Cuántas relaciones o actos dentro de determinadas relaciones sentimentales no son vistos por sus protagonistas, cuando termina la relación, como actos "extraños", de "otra persona"? C2 |
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