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| | #1 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Sep 2005
Mensajes: 1
| Había tenido siempre la inquietud de seducir a alguna esposa que estuviera indecisa de hacérselo con otro hombre a instancias de su propio marido. Siempre me pareció que el morbo y los juegos preliminares donde haya una intensa tensión sexual no deben estar reñidos con la educación y el respeto, y es razonable que los maridos, llmémosle "cornudos potenciales", sean precabidos con la selección del hombre al que van a entregar a sus mujeres. Un día contacte en un chat con un señor que decía tener muchas ganas de ver a su esposa con otro. Al principio todo fue indecisión y titubeo, pero íbamos entrando en sintonía. Él le había comentado a su mujer que se excitaba pensando en que otro pudiera tocarla, besarla, magrearla y hacerle el amor. Ella, como casi todas, se mostraba reticente y dubitativa. Éste señor me comentaba que recibía señales contradictorias. Por un lado la mujer le decía que cómo iba a ser eso y por otro, si estando caliente, le hacía algún comentario notaba como se mojaba más y cómo los besos eran más lascivos. Ideamos encontrarnos en una cafetería, hacerme pasar por un amigo suyo de mucho tiempo atrás y el encontradizo. Me presentó a su esposa, que vestía clásica y ceñida, muy sexy y muy preciosa. Charlamos de cuestiones intrascendentes y del momento. En medio de esta charla le dije a él: "Antonio, tienes una mujer preciosa". Ella me dio gentilmente las gracias y él tambien. Antes de marcharme, pues la conversación duró una media hora solamente, volví a decirle que tenía una esposa muy guapa, que no me tomara a mal que se lo volviera a repetir. Esta artimaña pudo hacer que Antonio, al llegar a casa, le insinuara a Irene que me había gustado. Y me incorporó a sus fantasías. Cuando Irene estaba en mejor disposición le decía: "No me digas que no te gustaría que ahora Andrés pusiera un dedo aquí y una lengua por acá". Irene se calentaba más con estas cosas, según me indicaba Antonio por teléfono. Como nos dimos los teléfonos y las señas haciendo hincapié en llamarnos en cuanto pudiéramos, y una vez que supe de mano de Antonio, que yo le había caido en gracia a Irene, pues le llamé para quedar una tarde a verle y charlar y me dijo; "pues vente una tarde a casa y allí nos tomamos algo". Hasta entonces Antonio, cada vez que la ocasión le permitía, le hablaba pícarmente a Irene de mí. "Aprovecha Irene y el martes que viene te pones sexy a ver qué cara pone este Andrés". Efectivamente el martes temprano estaba yo en casa de mi amigo reciente. Irene estaba preciosa, y haciendo caso a su marido se había vestido muy bien. Unas medias negras bajo un falda no muy corta, pero lo suficiente y una blusa un tanto escotada. Nos tomamos un café y volvimos ahablar de insustancialidades, que si su trabajo, que si el mio. Halagaba sus cuadros y sus adornos de casa hasta que le dije: "Antonio, lo mejor de tu casa sigue siendo tu mujer, perdona que insista, pero es preciosa, espero no incomodarte Irene, tampoco a ti Antonio". Vi cómo Irene se ponía un pelín nerviosa y colorada. Cambié de asunto rapidamente y lesdije que me tenía que ir, que quería ir al cine a ver tal película. Antonio, previamente lo había concertado conmigo, me dijo:" No me digas!, nosotros íbamos a ir hoy también, ¿a qué sesión vas tú?" Pues a la de 9, dije. Pues entonces vamos juntos, ¿te importa? Qué casualidades!. Contentos los tres, nos fuimos al cine. Mientras tanto, Antonio, en cada descuido mio, que yo tenía a propósito, le decía a su mujer que se me notaba que estaba por ella. Como Irene estaba también enviandole señales de cierto regusto por la situación, pues continuamos adelnte. Siempre tuve muy claro que, de no haber sido del agrado de ella, me hubiera retirado inmediatamente. Nos sentamos los tres juntos e Irene en medio, ya se suponía. Se apagaron las preceptivas luces y comenzó la película. Antonio estba tenso de placer sabiendo para qué estaba yo allí, y yo también. Antonio le tomó el brazo a su mujer y poco a poco le iba acariciando el codo y a veces el muslo. Yo aún no hacía nada. Antonio deslizó su mano,muy disimuladamente hacia un pecho de ella y comenzó a rozarle el pezón muy cuidadosamente, intentando disimular de que yo me percatara, pero todo estaba convenido. Yo prestaba atención a Irene; su respiración y sus movimientos. Cuando noté que estaba excitada por la situación, y su respiración la delataba, puse el codo en el reposabrazos, con objeto de rozarme con su brazo. Noté que no apartaba el brazo y fuí acercando más hasta que ya lo tenía casi encima del suyo. Ella estaba mirando la pantalla muy fija, disimulando. Con un dedo comencé a hacer círculos en su brazo y no lo retiró. Fué ahí cuando me di cuenta de que había decidido dejarse. También disimuladamente, mis dedos treparon despacito hasta alcanzar su pezón izuierdo. No os podéis imaginar la situación. Irene tenía una mano en cada pezón de un hombre distinto y estaba más excitada que nunca. Se besó con su marido en un beso largo y de auténtica lujuria. Antonio aprovechó para preguntarle, "¿Estás bien"? Sí, por Dios, respondió ella. ¿Qué te está pasando? Le dijo Antonio en voz baja al oido. Tengo una mano de Andrés en el otro pecho, contestó Irene. Pues aprovecha, le dijo su marido. Yo entendía los cuchicheos,pues era más o menos lo que había pactado con Antonio. Si ella se hubiera encontrado violenta o mal, me hubiera ido sin más, pero la situación incitab a ir un poco más lejos. Entonces comencé a hacer círculos otra vez, pero ahora sobre su rodilla. Ella no hacía más que estremecerse en el asiento y besar a Antonio. Mi mano dibujó círculos por toda su pierna hasta alcanzar la zona más húmeda del mundo. Estaba hecha un puro charco, y mis dedos encontraron un océano y los otros dedos de Antonio, que gentilmente apartaban el tanga para que entrara yo. La situación era especialmente intensa y la fantasía de todos hecha realidad.La historia continuó con una amistad educda y bastante agradable. es una historia real de febrero de este año 2005,y ahora continuo buscando esas mismas situaciones. Mi correo es Editado por Contraste en 25/12/2005 a las 13:17. Razón: mejor que te escriban aqui, los correos solo en contactos. |
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| | #2 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Localización: Barcelona Fecha de Ingreso: Nov 2005
Mensajes: 2
| Maravilloso..veo que esta fantasía es un tema bastante recurrente en la imaginación de algunos hombres, entre los cuales me incluyo. Aún así, mi faceta se sumiso, rol que yo identifico plenamente con la de cornudo sumiso, ya ha dado el paso necesario para que la frontera no sea más que un obstáculo ya superado: ya le he dejado claro a mi mujer cual es la situación que espero ver en cualquier momento, y ella no se lo ha tomado a mal. Y soy feliz. Como una perdiz. |
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