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hazlo sano... hazlo seguro... hazlo consensuado |
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| Rol: Switch Sexo: Hombre Localización: madrid Fecha de Ingreso: Nov 2005
Mensajes: 753
| Este ralato no podria haberle hecho sin la colaboracion de Ambar66, vaya desde aqui mi gratitud, asi como mi cariñoso abrazo especial, para ella. Gracias tambien a mi* querida Karla por las correcciones. (* ya he repetido que este mi no significa posesion sino cercania a mi corazon, es la ultima vez que lo digo), cariñosos saludos para ella. Buenos Aires años 20, en aquellos años Argentina se estaba desarrollando con mucha rapidez, se necesitaba mucha mano de obra para la construcción, los ferrocarriles, etc. Recibía multitudes de inmigrantes, italianos, españoles, polacos y después también judíos polacos, eslavos y de los Balcanes, que huían de los desordenes y pobreza que había en sus países, por la descomposición del imperio austrohúngaro, después de la primera guerra mundial. Sobre todo eran hombres, jóvenes, peones, de baja formación. En Buenos Aires escaseaban las mujeres. Se necesitaban muchas prostitutas, para atender a toda esa masa proletaria, y lógicamente en Argentina no se podían conseguir tantas. Algunos de los judíos eslavos diseñaron, un método para encontrarlas. Buscaban en las aldeas pobres de sus países de origen a mujeres jóvenes a las que prometían matrimonio cuando llegaran a Buenas Aires. Generalmente los papeles eran ciertos, y los arreglos con las familias buenos. Les enviaban el dinero para el pasaje pero al llegar a Argentina lógicamente las prostituían. El nombre de cafiche puede ser una corrupción de caftan, que era la prenda que usaban aquellos judíos originalmente. Otro método que usaban era enviar a hombres jóvenes del clan, entrenados como captadores. Iban a las aldeas, recomendados por conocidos y concertaban bodas con mujeres jóvenes. Bodas reales, con intervención del rabino y todo. Las seducían, las enamoraban, les prometían una buena vida en Buenos Aires. Las llevaban allí y entonces acababan en burdeles. Eso en el mejor de los casos, porque las que no eran suficientemente jóvenes, o guapas o sanas iban a parar a los campamentos del ferrocarril o a las minas, para servir a los peones. .............................. ......................... Un joven judío se presenta en una aldea y visita al rabino, lleva cartas de recomendación para él de otro rabino de Buenos Aires, fiando del joven y explicando que viaja a su tierra para buscar una mujer joven para casarse con ella y volver a Buenos Aires. Que es solvente económicamente. Aunque los rumores del engaño de mujeres ya corrían por toda Europa, aparentemente todo era tan correcto que el rabino no sospecha nada. Además el joven es descendiente de una familia en una aldea cercana, es agradable y correcto en todo, es decir el rabino esta totalmente convencido. Tanto es así, que piensa, seria un buen partido para una de sus hijas, de 17 años, a la que a educado con esmero y para la que desconfía de encontrar un buen partido entre los patanes de la empobrecida aldea. En cualquier caso, y sin tener nada decidido, le invita a que se quede a cenar e insiste en que esos quince días que va a pasar en la zona buscando novia los pase en su casa, porque que no hay ninguna posada cómoda en los alrededores. El joven acepta, tras hacerse de rogar y esa noche después de cenar el rabino habla con su mujer. Ella que estaba deslumbrada con la corrección y la buena planta del joven y por lo que contaba durante la cena de la vida en Buenos Aires, se ve encantada de que su hija se case con el y vayan a vivir a Argentina. Pasan unos días, y los primeros él intenta buscar, pero ya se ha encargado el rabino de que no encuentre a ninguna que pueda interesarle. Finalmente el rabino le ofrece que se case con su hija pequeña. Le cuenta lo bien que esta educada etc. El muchacho, aunque aparentaba no prestar atención, en la superficial convivencia con la chica en realidad ya la había seleccionado en su mente. Lo que ocurre es que obra con doblez fingiendo indiferencia. El padre les facilita que hablen, dentro de un orden, claro, siempre con la madre presente, hablan, pasean y lógicamente la niña que ya estaba deslumbrada y a la vez aleccionada por la madre, pues se enamora perdidamente de él. (Al fin y al cabo él es un especialista preparado para eso). Ni siquiera esperan a los quince días, a los diez ya el rabino les da la bendición. Inmediatamente viajan en tren por toda Europa hasta Marsella. El la atiende de maravilla, llenándola de detalles, de caricias, besos, etc. Pero a pesar de que comparten la cama en los hoteles, con el pretexto de que quiere volver a celebrar la ceremonia con sus parientes al llegar a América. La acaricia y la besa, pero no llega a poseerla ta(lógicamente el valor de la “mercancía” es mayor siendo virgen) En Marsella embarcan en un viejo mercarte, aparentemente ellos son los únicos pasajeros, aunque ella nunca lo puede comprobar. El sigue estando atento, pero no la permite comunicarse con nadie, ni abandonar el camarote, aunque si le proporciona libros para leer. Ella solo sale a cubierta acompañada por él. Su trato continúa igual, pero ya empieza a cambiar el carácter de él; cambia de ropa, viste como los demás tripulantes y pasa el tiempo jugando a cartas con el capitán y los oficiales. Ya no la toca nunca, ni se muestra atento, pretexta el malestar del viaje. Ella pasa el casi todo el tiempo sola, en el camarote, De día en día van estando mas distantes. En una ocasión, al volver mas tarde de lo normal de jugar y beber la encuentra llorando y demacrada. No puede permitir que se estropee la “mercancía”, así que la atiende bien, la consuela. Ella le cuenta que esta muy asustada, que ha pensado en tirarse al agua porque tiene miedo de que él la haya engañado, que acabe pegándola y maltratándola. Le jura solemnemente que pase lo que pase nunca la maltratara ni permitirá que nadie lo haga, que le perdone, la travesía no le sienta bien y cuando lleguen volverá a ser todo como antes. Al fin llegan a Buenos Aires. En el muelle hay un coche cerrado, con dos caballos, esperándoles, van rápidamente a una enorme casona, con un gran patio central. Su marido la lleva a una habitación, y la deja sola pretextando quehaceres urgentes. Antes de que ella pueda reponerse de su sorpresa entra una mujer que la ayuda a deshacer el equipaje y cambiarse de ropa. La mujer no para de hablar, crudamente, “Vaya, esta vez caniche a tenido buen ojo”, “Que bien servirás bien a los peces gordos”.”Que tiene suerte de ser tan joven y guapa porque sino te habrían llevado directamente al interior”.”Esta noche vendrá el alcalde”.” Es visitante habitual”.”Hay que tenerle contento”. “Hay que ver como le gusta estrenar la mercancía” . “Ya puedes portarte bien con el, que por la cuenta que te tiene” La niña, espantada, sale corriendo al patio, descalza y en enaguas, a pesar de que es invierno y esta anocheciendo, buscando a su marido. Le encuentra en otra habitación con otros hombres jugando a cartas y bebiendo. La reciben con silbidos y comentarios groseros a su marido; “¿Esta es la nueva?”, “¿Esta es la que has traído?”, “Pues buena mercancía”, “Que ojo tienes”, etc Ella le dice lo que ha oído y le grita que es su mujer y solo permitirá que el la posea. Los amigos, “Bueno va a ver que ablandarla”, ”Veras cuando acabemos contigo”, “Dentro de una hora vas a estar suave”... El interrumpe, “A esta mujer no la toca nadie”. “¿Pero tu estas loco?”, “¿El viaje te ha atontado?”.“Si las demás se enteran de que no la damos su merecido empezaran también a protestar” Ya es de noche. El la coge del brazo, la saca al patio, oscuro, solo la mancha de luz de un candil colgado en el rincón. La lleva allí, a la puerta de la cuadra, junto al abrevadero, la ata el talle con la cadena de las caballerías a una argolla de la pared. Coge un cubo de agua helada del abrevadero y lo vuelca sobre ella, semidesnuda, empapándola desde el pelo hasta los pies, Vuelve con sus amigos a jugar, ellos hacen comentarios; “Tu te estas ablandando”, “Así no se las trata”, “Que te pasa con esa”... El se mantiene silencioso. Juegan durante casi una hora, en una pausa del juego sale, vuelve a llenar el cubo y arrojárselo. Así durante toda la noche, cada pausa del juego sale, cada vez mas borracho y le tira un cubo de agua encima. Cuando amanece ella esta encogida, azul, apenas respira con un silbido. No se puede mover. Tiene fiebre y no puede hablar. Solo tiene los ojos muy abiertos y la mirada fija . En el centro del patio esta preparada una gran carreta, ya cargado. Cuatro mulas enganchadas, lista para partir. Sale él acompañado por sus amigos, tambaleándose, muy pálido. Suelta la cadena, la coge en brazos y la echa en la parte de atrás del carro. Al carretero "Llévala hasta el último campamento de la vía", "Si llega viva allí ya sabrán que hacer con ella". Editado por ildefonso en 15/09/2006 a las 08:20. |
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| | #2 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Localización: mexico Fecha de Ingreso: Feb 2006
Mensajes: 51
| hola sr Ildefonso....acabo de leer su relato, y como prometi aqui estoy escribiendo esto...creo que es demasiado cruel, demasiado abusivo, y desgraciadamente es la realidad de muchas mujeres en lugares de guerra o de pobreza extrema...creo que la sumision y el masoquismo no tienen nada que ver con el abuso a las mujeres.... ojala este tipo de situacion no se dieran nunca mas.. saludos.. |
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| | #3 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Localización: Buenos Aires-Argentina Fecha de Ingreso: Nov 2005
Mensajes: 1.882
| Hola... querido Ildefonso.. que bueno..!! Veo que por fin colgaste el cuento que tanto me había gustado, con detalles morbosos.. escenas de raptos.. y desengaños.. con esa cuota de suspenso y crueldad, que me parece recrean muy bien el sórdido Buenos Aires de aquel entonces. De más está decir, que no veo en tu relato más que una ficción.. Te agradezco nos lo hayas traído para disfrutar con todos. Mi cariño de siempre.. para vos y para tu amorosa sumisa.. Hasta luego.. Karla. ![]() |
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| | #4 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Localización: mallorca Fecha de Ingreso: Apr 2006
Mensajes: 409
| Pues yo quiero mas. Y sin despreciar a ningun otro relato , propongo que dejes a los demas de lado y continues con este, querido il (cuanto antes , mejor, jejeje) un calido beso malizzia |
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| | #5 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Localización: madrid Fecha de Ingreso: Nov 2005
Mensajes: 753
| marialuisaa, este relato es solo una morbosa fantasia, siento que alguna vez pueda aproximarse a la realidad. Pero si estubiera en mi mano claro que lo impediria. Sabes que no quiero nada que no sea consensuado. Un abrazo muy especial para ti. Karla, sabes como agradezco tus elogios, y cuanto me gustan. Un abrazo cariñoso. malizzia, supongo que es una respetuosa sugerencia, o no?. jeje. A ver si te explico: En principio ahi acababa la historia, muy dura, se supone que Irisa, asi se llama la protagonista, muere de neumonia. Como he recibido quejas y no me apetece que se cure milagrosamente y convertir el relato en algo edulcorado, pues estoy trabajando en una version alternativa, a partir de la boda. Es muy morbosa, no se si te gustara. Mi abrazo |
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| | #6 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Localización: palma Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 9.515
| Supongo que habra una segunda parte del relato,esto promete mucho lo espero ansiosamente saludos .............................. .............................. .... |
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| | #7 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Localización: madrid Fecha de Ingreso: Nov 2005
Mensajes: 753
| He oido quejas de como acaba en la version anterior la pobre Irisa, seguramente muerta de neumonia. Pero asi era la vida, dura y cruel. Me piden una continuacion, pero no me parece bien que se cure casi milagrosamente para endulzar la historia y poder continuarla. En vez de esto, la he modificado, a partir de la boda, en una version mucho mas morbosa y de varios capitulos, pero os advierto que el final tambien sera duro, es ley de vida. Después de la bendición del rabino, que se ha celebrado en la intimidad, han hecho una comida rápida, porque tienen que llegar en un carro hasta el pueblo cercano a coger el tren, e ir a dormir a Viena, desde donde continuaran hasta Marsella. Cuando llegan a Viena, bajan del tren y cruzan la plaza, hasta un hotel. Irisa va junto a Mikel. Él lleva la maleta y un saco de viaje. Ella ligeramente detrás, asombrada de la seguridad con que se mueve en la ciudad que hasta hoy era mítica para ella, la capital del imperio. Le admira, Mikel, es mas alto que ningún joven que conozca, su pelo moreno, largo en el cuello y ligeramente ondulado, Mira desde los hombros erguidos, la espalda ancha se estrecha en la cintura y las nalgas... Sin darse cuenta están junto al mostrador, le dan la llave. La guía hasta el primer piso, un pasillo, abre una puerta, entra, la invita a pasar, deja la maleta en el suelo y la bolsa en una silla. “No deshagas la maleta, coge solo lo imprescindible”. “Mañana salimos temprano”. “Voy a encargar la cena, subo enseguida” Queda sola, aturdida, finalmente abre la bolsa de viaje y saca un camisón bordado. Es blanco, transparente en el centro. de seda muy fina. Saca también una cajita con los imprescindibles útiles de aseo. En un rincón de la habitación hay un lavabo. Deja la caja sobre la repisa, bajo el espejo. Al volverse entrevé entre las cortinas mal cerradas las luces de la ciudad, las abre un poco mas y queda mirando, admirada de que esta mañana no conociera mas que su aldea y el pueblo cercano. Piensa en las horas de tren, atravesando los interminables pólder húngaros. Las ha vivido en un instante, despierta, apoyada sobre el pecho de su marido, adormilado, pero con su brazo en el hombro. Protegida por el. Antes de que se de cuenta, se abre la puerta. Gira sobresaltada. "¿No has sacado todavía las cosas?", "Bueno, déjalo así, bajamos a cenar". Encantada de sentir su autoridad, le sigue sin echar de menos que la guié con el brazo. Va tras él insensible, bajan al comedor, no siente lo que le sirven, esta hablándole sin que entienda nada, solo le mira. Sin notarlo han acabado de cenar, la coge del brazo, ayudándole a alzarse de la silla, vuelve a caminar como sonámbula, tras él, hasta la habitación. Mikel se sienta en la cama, coge el camisón que ella había dejado y juega con la fina tela entre sus manos. “¿Quieres ir al retrete?, esta al final del pasillo”. Ella cae en la cuenta de que ha estado reprimiéndose durante mucho rato. Sin atreverse a decírselo, asiente con la cabeza, él le abre la puerta y señala el final del pasillo, no se atreve a avanzar. En seguida se encuentra sola, se vuelve y le mira aterrada. Mikel se encoge de hombros, la coge del brazo, sin rudeza, pero sin ternura y la guía hasta la puerta, abre, "estate tranquila, yo te espero", la empuja por el talle y cierra la puerta tras ella, el queda en al pasillo, indiferente. Pasa un rato, ella sale, ruborizada, con la vista baja, él vuelve a la habitación, le sigue con la vista baja, y entra detrás, cierra la puerta. Mikel se sienta en una pequeña descalzadora. Irisa se decide a levantar la vista, le mira, sentado en aquel pequeño sillón aun le parece mas grande. Se siente a medias protegida y a medias amenazada. Que diferente de cuando le veía en la protección de su casa. Él la habla, a vuelto a coger al pasar el fino camisón. "Es muy bonito", "Póntelo", ella mira hacia todos los lados, ni un rincón donde él no pueda verla, recuerda consejos de su madre, comentarios con las amigas, no se mueve, le mira boquiabierta. Su rubor es una mezcla de miedo, vergüenza y deseo. Sabe instintivamente lo que ha de hacer. Lo hace a su manera...se vuelve hacia el rincón más oscuro y empieza a desnudarse. Mikel mira fijamente, pero su ojos revelan indiferencia, solo cuando, ya casi desnuda, se inclina para sacarse de los pies la braga, resaltando las nalgas blancas, mostrando la sombra del vello negro al inclinarse, hay un destello de atención en sus ojos. Irisa se mete el camisón por la cabeza, le deja caer y se vuelve, destaca sobre la blancura de la tela, el rosa de su cuello y el rojo intenso de su cara. "Ven, acércate", "mas cerca", "deja que te pueda tocar". Ella se acerca, despacio. Algo en su cabeza la esta diciendo que no es así, no es esto lo que esperaba, pero el esta tan seguro... La tiene entre sus piernas, ella con la mirada baja, se cruza con sus ojos. No se atreve a desviar la vista, siente sus manos en las piernas, sobre las rodillas, suben despacio, quemándola, por debajo del camisón, las siente en los muslos, llegan a las caderas. El camisón se ha levantado, lo nota, el borde la roza el sexo. En ese momento ella está inundada de sensaciones. Siente el deseo mas feroz que jamás a experimentado..su mente, su cuerpo, su sexo,,,todo es de él. Espera que no se detenga, que le muestre aquello que ansía conocer. La gira con las manos, ella se deja hacer, le siente a su espalda. Nota de nuevo sus manos que bajan hasta las nalgas, las amasan, no hay rudeza, ni ternura, solo autoridad, Ella lo siente, su instinto le dice que algo es diferente, pero ya esta desecha en sus manos, algo dentro no puede parar. Nota que las manos están en su sexo La atrae hacia el, esta apoyando las nalgas en su cara, desconcertada, ardiendo. La separa, la obliga a girarse de nuevo. No se atreve a mirarle. "¡Irisa, mírame!", suena en su cabeza como una orden, es la primera vez que le oye decir su nombre. "Quítate el camisón, despacio", titubea, pero ya le sigue sin pensar, esta desnuda, con la ligera prenda entre las manos, los brazos en alto, su pubis a la altura de la cara de el. "No te muevas", "Solo acércate mas", Obedece, Un relámpago la recorre, esta a punto de caer. Con un esfuerzo se sobrepone. Los labios de el se han apretado contra su sexo, No podrá resistirlo. Siente sus manos en las caderas, la gira, una mano se apoya en los riñones y la obliga a inclinarse hacia delante. "Deja caer al camisón", "Separa las piernas", "Acércate mas" Las manos están en el interior de los muslos, no podrá aguantar. Desfallecida. Siente su boca, apoyarse debajo de los riñones, su lengua toca un instante la separación de las nalgas. La separa con firmeza "Levántate Irisa", "Estate tranquila, solo quiero verte y tocarte". Se levanta del bajo sillón, la empuja hasta dejarla de pie junto a la cama. Con tranquilidad se quita la chaqueta y la deja cuidadosamente, en una silla, los zapatos, el pantalón, ella esta de espaldas, siente el rumor de la ropa. Imagina... El conserva el calzoncillo y la camiseta, se acerca a ella, la abraza por la espalda, aprieta las manos sobre su estomago. Ella siente una descarga cuando su mano derecha acaricia el pecho, despacio, le abarca con la mano, le amasa, aprieta, se retira, cruza al otro pecho ciñéndola mas contra el. Nota la dureza de su sexo en las nalgas, recuerda cuchicheos y risitas con las amigas, siente deseos de frotarse contra el, pero no se atreve, esta inmóvil, si la soltara caería sobre la cama. Cuando nota sus dedos en el pezón, rozándola, siente que da vueltas, queda inerte en sus brazos. El la gira presionando con un poco de ternura, la sienta en la cama. Cuando vuelve a abrir los ojos le ve frente a su cara. Nota la dureza que antes oprimía sus nalgas en el abultado calzoncillo. "Irisa", a su orden sube la mirada, le nota con una ligera sonrisa. "Bájamelo", duda, pero ya no tiene voluntad, intenta bajarle con una mano, torpe, coge con las dos manos y le baja con dificultad. La verga salta, queda frente a ella. El misterio. No puede apartar la mirada... "Cojéla entre tus manos", algo la impulsa a apretarla contra su cara, se reprime, obedece, instintivamente la acaricia, sintiendo su palpitar. Despacio. esta desfalleciendo por momentos. Sabe que algo esta faltando, Esto no es lo que entre medias palabras le contó su madre. Pero esta entregada. Hará lo que el diga, necesita librarse de esta terrible opresión. Ella desea besar, lamer, sentir ésa parte de su cuerpo que acaba de descubrir. No sabe si debe, no sabe como proceder,,,sólo esas ganas infinitas de seguir un instinto... "Suéltame ya", mientras se quita del todo el calzoncillo y se sube la camiseta. Con los brazos en alto. Ella le admira. Se siente segura bajo su protección. Se decide a mirarle a la cara aguileña, los ojos oscuros, como sonrientes, la carnosa boca casi tapada por el gran bigote. "Levanta", "date la vuelta", ""échate sobre la cama" Una luz en el fondo de su cabeza. Por fin. Ya llego. Su fuego va a ser apagado... Queda atravesada en la cama, altas las nalgas, los pies casi tocando el suelo. Sin sentirle aproximarse, le nota sobre ella. Su dureza esta presionándola los riñones. La oprime, Se siente bien bajo el. Extendido completamente sobre ella. la ha estirado los brazos, bajo los suyos. |
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| | #8 |
| Rol: Switch Sexo: Mujer Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 133
| Hola querido Ildefonso,como te dije estoy leyendo tus relatos,creo que en este has sacado tu "lado oscuro".. pero por favor "resucita" a tu sumisa en la boda que como dice NOSFERATUS promete,promete y está muy bueno!Un beso! |
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| | #9 |
| Rol: Switch Sexo: Mujer Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 133
| Pero bueno! Ahora veo que lo has seguido y la forma me encanta..como describes las sensaciones de Irisa...sus miedos..sus íntimos deseos..Y los de su Amo,un hombre muy intenso..pero no quiero interrumpir asi que espero la continuación!.... |
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| | #10 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Localización: Barcelona Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 411
| mmmmmmmmmmmmm.......ya sabes que la alternativa es mi preferida.... ![]() Mas??????????? Mi cariño para ti y para tu deliciosa sumisa |
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