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Antiguo 29/10/2006, 09:20   #11
 
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Predeterminado Alberto

- Hola Rosario, cuéntame de Alberto.
- Cuando me paso eso con Roberto, yo trabajaba en las oficinas de una
fabrica y Roberto en la bodega. Alberto era el electricista de allí. Podía subir a las oficinas siempre que quisiera, sin permiso de nadie.
Siempre desde el primer día que llegue el me agrado, pero lo veía como algo diferente, él era un hombre, casado con una niña.
Tenia en ese entonces 35 años y yo 18 pero siempre me coqueteaba, siempre tenia detalles conmigo. Me llevaba flores, alguna fruta, una golosina. Siempre las dejaba en mi escritorio. Cuando que subía a las oficinas, hablaba conmigo, me miraba y yo solo le seguía el juego. Me gustaba que me consintiera. Hablábamos mucho solo en la oficina,
Ya sabes que Roberto se molestaba si me hubiera visto hablar con el. Cuando paso lo de Roberto, el me espero afuera en su auto y me llevo a mi casa. Ahí hablamos. Siempre me dijo que estaba enamorado de mi y me pidió tener una relación. Yo le dije que no , que su esposa, su hija, ya sabes.
- Si.
- Pero el siempre desde que lo conocí, siempre dijo que tenia problemas con ella. Incluso ella trabajaba ahí, era obrera. Bueno mis amigas siempre decían que era verdad, que el siempre quería dejarla.
- Eso se dice siempre, ya lo sabes.
- El me dijo que la dejaría si yo se lo pidiera, que el quería una relación en forma conmigo. Bueno le dije que no. Pero ahí empezó todo.
Al otro día, a la salida estaba Roberto esperándome. Me dijo muchas cosas. Que como era posible que yo anduviera con alguien casado, que era una puta. Me tomo del brazo y me lastimo. Me dijo que no iba a permitir esa relación. Recuerdo que llore mucho y no lo iba hacer, aun lo quería. ¿Comprendes eso?.
- Continua, Rosario.
- Bueno Alberto...empezó ahí a tratar de conquistarme.
Siempre que llegaba a la oficina, en mi escritorio había un regalo; algún poema, una flor, un disco, un peluche o solo una golosina. Siempre dejaba algo ahí.
- Empezamos a salir, pero el era un hombre y trato de tener sexo conmigo.
- Claro.
- Siempre fue muy delicado. Me trataba bien. Me tocaba. Me hacia excitar. El sabia como hacerlo.
------------------------------------------------
- Bueno, me estabas contando de Alberto, recuerdas?.
- Si, ¿quieres que siga?.
- Ya intentaba tener sexo contigo. Sigue, por favor.
- Si, si lo intentaba. Pero de una forma muy delicada. Me trataba bien. Fue poco a poco. Me tocaba en el auto. Te imaginaras que casado y con su edad, pues me ponía ,muy excitada.
- Te importaría decir muy cachonda, me gustaría leerlo. Repítelo.
- Siempre me tocaba y me ponía muy cachonda.
- Gracias.
- Esta bien, pide lo que quieras.
- Sabes que quiero. Que dejes los convencionalismos. Que digas cachonda, tetas, coño, culo, follar.... ¿Entiendes?.
- Si, si entiendo. Pero tu debes entonces hacer lo mismo conmigo. Que lo digas y disfrutes de decirlo.
- Claro.
- Ok. Entonces te lo cuento así. Cuando me llevaba a mi casa en su auto, siempre se detenía en algún lugar apartado y solos, metía mano en mi coño y hacia que me mojara. Me ponía la mano en su verga para que lo tocara. Recuerdo la primera vez que se la saco del pantalón. Me quede impresionada, es la verga mas grande que he visto en mi vida. Era muy grande.
Ahí se corrió solo tocándolo yo con la mano. Y el me hacia correrme siempre manoseándome. ¿comprendes eso?.
- Si.
- Cuando teníamos casi un mes de salir así me dijo que quería llevarme a un motel. Me pregunto si no tendría miedo. Le dije que me llevara.
- Eso esta mejor, sabia hacerlo bien.
- Pero paso algo increíble. Yo iba muerta de miedo y fuimos a las puertas del motel. Yo estaba decidida a hacerlo bien con el, seria la primera vez así. Pero para mi mala o buena suerte, el lugar estaba lleno. No pudimos entrar. Él me propuso llevarme a otro motel, pero ya no acepte. Ya era algo tarde y yo debía llegar a mi casa.
Esa noche lo pensé mucho y sentí miedo a quedar embarazada. De algún modo entendía la situación. Él estaba casado y sabia que no dejaría a su mujer por el hijo.
Volvimos a salir en unos días. Me pidió llevarme al motel pero no acepte. Entonces ahí en un lugar apartado, en su auto, lo hicimos. Me sentó encima de el y me metió su verga.
No sangre, aunque si me dolió mucho, era muy grande.
- ¿Como te sentiste?.
- Estaba feliz. Lo había hecho, ¿comprendes?. Me sentí mujer.
- Si, te entiendo, Rosario. y además lo hiciste bien. Es bueno eso, hacerlo la primera vez con alguien experto.
- Si el sabia como hacerlo. Siempre me trato bien.
Fue la única vez que lo hizo. Yo decidí terminar esa relación. Por mi familia y su familia. decidí cambiar de trabajo.
Además Roberto no me dejaba en paz. Era muy perturbador para mi siempre que lo veía. Me fui de ese trabajo.
- Lo entiendo, Rosario. Roberto además de torpe, acosador. Le dolía dejar de explotarte.
- Suena fuerte como lo dices, pero se que así era.
- Pero es así, mira el necesitaba dominarte, abusar de ti, para sentirse superior. Seguramente se sentía poco seguro, por eso te explotaba, eso quiero decir, ¿comprendes, Rosario?.
- Si.
- No creo que te tuviera el mínimo afecto. Perdona lo duro que te
lo digo.
- Esta bien. No eres duro, es la realidad.
- Aunque seguíamos teniendo contacto Alberto y yo porque me fui a otro taller de mi jefe, no volvimos a salir.
- Después empecé a salir con Fermín y bueno ya sabes la historia.
- Entonces en realidad, la relación con Alberto, ¿no fue mala para ti?.
- No nunca fue mala. Fue gratificante. Fue así como un amor platónico. Yo lo admiraba como hombre.
- Él fue respetuoso, te trato bien, y aunque realmente nunca pensara separarse de su mujer, no te engaño, ni abuso de su posición. No intento seducirte, solo tener sexo contigo y eso muy agradablemente.
- Si así fue. Supe después que si dejo a la mujer y estuvo solo un tiempo. Pero creo que al final si regreso con ella. Tiene otro hijo.
- ¿Tienes buen recuerdo de el?.
- Si el mejor. Siempre fue agradable conmigo.
- Ves, seguro que era un hombre seguro de si mismo. No necesitaba subirse encima de ti para ser mas alto.
- Así es. Algunos años después me lo encontré. Nos saludamos.
- Me alegro de que eso sea un buen recuerdo.
- Yo iba con Fermín y se lo presente. Me dio un abrazo. Me gusto verlo. ¿Sabes?.
- ¿Si, Rosario?.
- Muchas veces estuve tentada a llamarlo por teléfono. Pero no me anime.
- ¿Todavía tienes su teléfono?.
- Si, esta en el directorio.
- Pues ya lo hablaremos, quizás un día te pida que le llames, que hables con el. Para que te sientas mas segura.
- El debe ser ya un hombre de casi 60 años.
- Pero no importa. A los dos os gustara saludaros. Es una especie de paz contigo misma. Mirar a la cara a Roberto y hablar normalmente con Alberto. ¿Comprendes?.
- Si te entiendo.
- Que el pasado quede atrás.
- Esta atrás.
- Pues es la manera de empezar con una hoja en blanco. De dedicarte a ser la esclava de tu dueño, en la intimidad y ser feliz siendo sumisa y hacerle feliz a Fermín.
- Si comprendo eso. Aun hoy en día siempre que cambian el directorio de teléfonos aquí, que es cada año lo primero que hago es buscar su numero de teléfono. y ahí esta.
- Pues eso significa que necesitas hablar con el, pero hazlo por derecho. Sin ocultar nada. Es un antiguo amigo. Un compañero de trabajo.
Solo tu sabes que en realidad fue el primer "hombre" de ti vida, eso queda en tu intimidad.
- Solo yo y el lo sabemos. Muchas veces pensé que no debíamos esa ida al motel. Que no debíamos haberlo hecho así.
Muchas veces intente llamarlo pero siempre fui cobarde. Y además esta Fermín.
- Quizás para el no fue tan importante, no te extrañe que no te recuerde tanto como tu a el. Pero a Fermín no tienes porque ocultarlo. ¿Fermín sabe lo que fue para ti?.
- No, no lo sabe. Nunca le hable de el. Además creo que Alberto si me recuerda. Tenemos una amiga en común. Que aun trabaja donde trabajábamos.
- Perfecto.
- Siempre que la llamo me dice que cuando se lo encuentra. Siempre me envía saludos.
- A Fermín no debe extrañarle que hables con un antiguo compañero.
- Prefiero no decirle nada a el, dejar las cosas como siguen.
- Pero hazlo con la cabeza alta. No tienes nada que ocultar a nadie. Cuando lo hiciste no debías fidelidad a nadie, estabas en tu derecho.
- Si lo se.
- Bueno, ya volveremos a hablarlo.
- Esta bien.
- ¿Te sientes bien hablando de esto?.
- Si, me hizo bien.
- Me alegro
- Es increíble la cantidad de recuerdos y cosas que guarda uno.
- Si, es muy bueno hablar. Tu vives un poco aislada creo, solo metida en tu familia.
- De algún modo así es ahora. Mira en realidad no me quejo. Tuve muchos pretendientes, de todo tipo, de todas las formas, tanto en la escuela como en el trabajo. Gente que me trataba muy bien me hacían regalos, serenatas, poemas, muchas cosas. Solo que pienso que siempre me enamoraba de la persona menos indicada.
- Puede ser.
- Cuando nos casamos a los tres años nos venimos a vivir aquí. Ya no fueron las misma personas, yo deje el trabajo en la oficina. Deje amigos y en realidad si cambie mi mundo, por mi familia no me quejo, disfruto esto. Además amiguera nunca fui, así que estoy bien.
- Bueno, te queda internet.
- Si ahora tengo esto, pero es como en todo llega el momento en que no haces nada aquí. Cuando estaba mi amigo era distinto.
- ¿Le echas de menos, Rosario?
- Fueron muchos años con el.
- Ya. Si te parece antes de llegar ahí, hablaremos de Fermín, el próximo día, ¿te parece?.
- Si claro que si.

Última edición por ildefonso; 29/10/2006 a las 09:28
ildefonso está desconectado   Responder Citando
Antiguo 29/10/2006, 20:55   #12
 
Rol: sumiso
Sexo: Mujer
Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 717
Predeterminado

Interesante forma de narrar interesantes historias.
Sr Ildefonso, como siempre... innovando

Esperando próximas entregas. Gracias
øliva está desconectado   Responder Citando
Antiguo 12/11/2006, 13:56   #13
 
Rol: Switch
Sexo: Hombre
Ubicación: madrid
Fecha de Ingreso: Nov 2005
Mensajes: 753
Predeterminado Femin, el compañero

Gracias,øliva,espero que esta parte te guste, es una confesion desgarradora de sensibilidades diferentes que necesitan encontrarse. Creo que indirectamente te sirva para reflexionar sobre lo que te parece que sientes. Un abrazo cariñoso, placer y seguridad, Ildefonso.
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- Hola, ¿como estas, Rosario?
- Hola, muy bien ¿y tu?
- Que pronto, yo estoy bien
- Me alegro, lo que pasa es que ya termine mis cosas aquí y ya estoy organizando otra vez mis horarios normales.
- Me alegro.
- Es la hora en que siempre tengo mas privacidad y tiempo de estar por aquí.
- Con Fermín, ¿que tal anoche?.
- Tranquilo, anoche no paso nada.
- ¿Ya descanso?.
- Tengo la regla y la verdad así no se nos apetece mucho hacer nada. Si ya descanso.
- Claro. Y tu ¿dormiste bien?.
- Si anoche si. Caí como piedra, me acosté a eso de las once y me quede dormida. Hasta hoy a las 7 de la mañana en que él se iba.
- Que bien. Empecé a preparar el trozo de dialogo contigo, que voy a subir.
- Esta bien. ¿Sobre que es?.
- Lo que me contaste de tu primo, es como el principio de las cosas que me cuentas. ¿Quieres verlo?.
- Mejor lo leo cuando ya lo tengas en el club. Te tengo confianza y se que sabrás que decir de eso.
- ¿Hoy estas bien de animo, Rosario?.
- Si, estoy bien.
- ¿Quieres contarme de Fermín, o prefieres hablar de otras cosas?.
- No hay problema si quieres te cuento sobre el.
- Pues dime, desde que le conociste, o cuéntame porque vivías con tu abuela. Lo que prefieras.
- La historia de mi abuela es algo complicada. Eso lo dejo para el final, creo que será lo mejor.
- Muy bien, pues dime de Fermín.
- A Fermín lo conocí cuando yo tenia 19 años, aun tenia una relación con Roberto. Una compañera de trabajo me invito a una excursión. Así que decidí ir, es extraño, porque yo le dije que no iría. No quería por los motivos que tu sabes de Roberto. Pero ella tomo el teléfono, llamo a mi padre y pidió el permiso. Así que casi me vi forzada a ir con ellos.
Fermín era compañero de universidad de su hermana de esta chica. Era una excursión de los compañeros de escuela de su hermana, solo íbamos ella, otra amiga de la oficina y yo, fuera de su grupo.
A Fermín me lo presentaron en casa de esta chica. Ahí se vieron todos. Me pareció simpático, era el alma de la fiesta, siempre de buen humor, con bromas. Era como el que todas las chicas abrazaban y consentían.
Bueno cuando se trato de acomodarnos para irnos., el me invito a ir en su auto. Él manejaba, y me sentó junto a el, cosa que por supuesto no agrado a nadie de sus amigas. Él en todos esos días, nunca se separo de mi. Siempre me estuvo atendiendo, incluso me tomaba de la mano.
Cuando llegamos allá, las chicas dormían en un lado y los chicos en otro. Pero el me invito al otro día, a subir al cerro, muy temprano. Recuerdo que solo íbamos otra chica y su novio, él y yo los demás estaban durmiendo. El caso es que nos perdimos en el cerro. Estuvimos casi todo el día, subiendo, hablando de mil cosas. Fue muy bonito eso.
Cuando bajamos de ahí, ya era tarde casi las 7 de la tarde y todos sus amigas estaban muy enojados con él y conmigo. Pensaron que había sido a propósito. El caso es que casi nadie me hablaba ahí mas que él y algunos otros chicos, las chicas no. Era como si les acaparara su amigo, ¿comprendes?. Estaban celosas.
- Si, supongo que si, Rosario.
- Pero sabes lo mas extraño, a mi Fermín no me gustaba, solo me era simpático. Además yo estaba enamorada de Roberto. No dejaba de pensar en el todo el tiempo.
Bueno cuando regresamos del día de campo era domingo. El me llevo a su casa y me presento a sus papas y sus hermanos. Después me llevo a mi casa, me llamo por teléfono al otro día, para invitarme a salir. Siempre le dije que no y siempre me seguía llamando. Hasta que después de casi tres meses fui con el al cine. Me llevo y recuerdo que me compro unas flores y me llevaba un cuadrito de madera que el me había hecho. Pero yo seguía de tonta con Roberto.
Me pidió que fuera su novia y le dije que no. Total que dejamos de vernos casi dos años. Solo de vez en cuando el me llamaba por teléfono.
Después de ese tiempo paso todo lo que te conté con Roberto. Lo de su novia y lo de Alberto. Yo ya estaba muy lastimada y solo deseaba salir de todo eso.
Recuerdo que lo llame un día y yo lo invite a salir y salimos.
- Fuiste decidida, Rosario.
- Me llevo a un parque y hablamos. Él me dijo que me quería, que seguía enamorado de mi y me pidió ser su novia. Y aunque no lo creas, no acepte. Le decía que solo como amigos. Y así fue. Empezamos a salir pero solo como amigos. Él siempre me respeto mucho, empezó a ir a mi casa, le presente a mi familia. A mis mama no le agradaba mucho, porque era mas grande que yo. Ella decía que el se quería aprovechar de mi.
Si ella hubiera sabido todo lo que ya había pasado conmigo , no se como habría reaccionado.
Pero en fin, estuvimos así saliendo casi durante medio año. Un día yo le platique que Roberto no me dejaba en paz. No le conté todo, solo que había sido mi novio y que me molestaba. Me dijo “yo iré por ti a la tarde a tu trabajo”.
Yo quería morirme. Sabia que Roberto lo vería. Y así fue. Cuando salí de la oficina ahí estaba él, con un gran ramo de flores y una sonrisa de oreja a oreja. Se acerco a mi y sin mas me dio un beso.
Roberto iba atrás de mi. Yo sentí que me moría. Después me tomo de la mano y me llevo a su auto. Recuerdo que se acerco , me abrió la puerta y me ayudo a subir. ¿Te imaginas la escena?.
- ¿Como te sentiste, Rosario?.
- Me sentí muy nerviosa. Me gusto eso. Pero me daba miedo el que Roberto viera todo eso.
- ¿Por que?, seguías dependiendo de él o le tenias miedo.
- Creo que era un poco de las dos cosas. Aunque después de ese día, nunca mas volvió a hablarme.
Fermín me aconsejo que dejara ese trabajo y volviera a la escuela. Que debía estudiar y así trate de hacerlo.
Hable con mi jefe, una gran persona por cierto, siempre me quiso mucho y le dije que ya no iba a trabajar que dejaba el trabajo y ¿sabes que paso?.
- ¿Dime?.
- No me dejo. Me dijo que no dejaría el trabajo. Yo trabajaba de 8 de la mañana a 6 de la tarde. Entonces me dijo, “ok. ¿quieres estudiar?. Esta bien. Iras en las tardes. Busca a donde quieres entrar y me dices”.
Busque, Fermín me ayudo y encontré una academia. Iba a trabajar de 8 a 2 de la tarde y estudiaba de 3 a 8 de la noche. Mi jefe me pagaba los estudios y me respeto el mismo salario.
Así deje de ver en parte a Roberto y pues con Alberto aun lo veía, pero el entendió la situación. Nunca me molesto, ni me incomodo.
Así paso un año mas. Ya era novia formal de Fermín, casi fue sin darme cuenta, el me ayudo mucho. Después el dijo que ya no quería que fuera a ese trabajo. Que lo dejara. Que buscara otra cosa.
Y así se lo dije a mi jefe. Pero volvió a pasar. No me dejo renunciar. Me paso a otra fabrica que tenia. Ahí me puso al frente de todo. Yo era su mano derecha y solo trabajaba de 8 a 2. Así termino todo eso.
Nunca volví a ver a Roberto hasta que hace algunos años lo encontre aquí. Vive muy cerca de mi casa.
- Si, me dijiste.
- Bueno con Fermín me case cuando tenia 24 años. Ya estaba embazarada, aunque no lo sabíamos.
- Por lo que me dices es todo lo contrario de Roberto.
- Si Fermín en realidad es una gran persona. En todos los sentidos.
- Fermín por lo que me cuentas, y por otras cosas que me has dicho es un hombre cabal.
- Si lo es.
- Que merece tu respeto y tu amor. Todo lo contrario que el tonto de Roberto.
- Así es. Solo había un pequeño problema con el. Es una gran persona en todos los sentidos. El mejor padre. El mejor hijo. El mejor compañero. Solo que en la intimidad era distinto. Yo no disfrutaba con él. Como que siempre faltaba algo. ¿Comprendes eso?.
- Si. Quizás necesitabas como mas dureza por su parte. No me explico bien. Veras, posiblemente hayas sido siempre sumisa aun sin saberlo. Él te trataba de una manera mas convencional de lo que tu necesitabas. ¿Puede ser?.
- Si era eso. Yo no lo sabia. Yo siempre me sentí frustrada en ese sentido. Incluso evitaba tener relaciones ya con él. Los últimos años casi no teníamos intimidad ya. Fue muy difícil. Yo no sabia lo que necesitaba.
Cuando teníamos relaciones eran solo 5 minutos. El se montaba en mi, la metía y eyaculaba. Eso eran las relaciones. No había mas. Yo lloraba mucho. Me desesperaba no sabia lo que necesitaba.
- Lo entiendo, Rosario.
- No sabia como pedírselo. De pronto todo cambio. Recuerdo la primera vez; habíamos tomado un poco y esa noche me monte encima de él y justo en ese momento él me dio una nalgada. Me sorprendió mucho y siguió otra y después otra. Y yo me excite. Él se dio cuenta, me pregunto si me gustaba y le dije que si. Y siguió hasta que me corrí. ¿Comprendes?.
- Si, ¿que crees que le hizo dar ese cambio?.
- No lo se. Quizás mi reacción. Él se dio cuenta que cuando tenemos relaciones, si el me acaricia y me apapacha si me excito pero solo eso. Pero en cuanto cambia y empieza a ser duro me aloca al máximo.
Él dijo que me gusta el dolor y yo le dije que si. Creo que cada vez es un poco mas.
- Y a partir de entonces...
- A partir de ahí poco a poco ha ido a mas. Primero las nalgadas. Después los jalones de cabello. Después las palabras , los insultos. Las mordidas. En fin, poco a poco se ha ido a mas.
- Pero ¿aun querrías un trato mas humillante?.
- Si, no solo el dolor. Querría que él lo descubriera. Que me lleve a mis limites.
ildefonso está desconectado   Responder Citando
Antiguo 12/11/2006, 13:57   #14
 
Rol: Switch
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Mensajes: 753
Predeterminado Fermin el compañero, continuacion

- Veras, Rosario. Eso es mas difícil para él de lo que tu crees. Él es como te decía un hombre cabal, creo, seguro de si mismo, educado convencionalmente, ¿no?.
- Si.
- Desde niño ha sido acostumbrado a tratar bien a la mujer. Ha descubierto tu tendencia y por él y por ti trata de adaptarse. Pero apenas llega golpearte y morderte cuando esta excitado. Posiblemente le parece incomprensible que tu necesites mas. Por eso tienes que "educarle", con paciencia. Irle llevando a tu terreno, de forma que parezca que él lo descubre. Que vaya gustándole a él y a ti te haga feliz.
Por eso Rosario, insisto tanto en que le ofrezcas la vara y las nalgas. Creo que no te dañara mucho, pero aunque así fuera te compensaría.
- Si entiendo eso, pero no se como el lo tomaría. No se hasta donde el acepte eso.
- Arriésgate. Busca el momento oportuno. También el regalarle un collar de perra y una cadena. Ponerte el collar y desnuda y a cuatro patas darle la correa. Esos son los pasos. Son duros pero necesarios, creo.
- Temo como tu dices que el no sea dominante. Que solo lo haga por complacerme. Ese es el temor. Chocar con el, por todo esto. No se hasta donde el lo acepte o lo quiera.
- Rosario, todos los hombres, sobre todo como me describes a Fermín, llevamos un dominante dentro. Veras como si le gusta. Corre el riesgo. Elige el momento oportuno.
- Esta bien. Veré la forma de hacerlo.
- Además a ti te servirá de catarsis. Es una manera de pagarle lo que crees que le debes.
- Si, se que se lo debo.
- Pues hazlo así. De todas maneras pasaste rápidamente desde que os hicisteis novios formalmente hasta tu boda. ¿Me cuentas con mas detalle ese periodo?.
- Si esta bien; Cuando nos hicimos novios, yo tenia 22 años y él tenia 29. Era 7 años mayor que yo. Los primeros meses nunca intento nada conmigo. Solo novios de mano y beso. Pero casi al medio año fuimos al cine, al salir fuimos a un parque y recuerdo ese día. Estábamos ahí, cuando puso su mano entre mis piernas. Yo intente quitarla y el me pregunto si me molestaba. Yo le dije que no lo sabia, el me pidió que lo dejara y así lo hice.
Él estaba sobanda mi sexo encima del pantalón. Con la otra mano me toco los pechos, metió la mano por la blusa y me toco. Después me beso y ahí acabo.
No lo volvió a intentar hasta 15 días después. Siempre íbamos a lugares solos, apartados. Hay o había ya no lo se un lugar especial para eso, es una especie de café con estacionamiento. Ahí van las parejas en auto, se estacionan y piden algo. ahí nadie molestaba y estaba seguro. Podías hacer lo que quisieras ¿comprendes?. Ahí íbamos casi siempre.
- Tu pensabas, después de la relaciones con Roberto y Alberto, que el iba demasiado lento, ¿o te gustaba así?.
- Mira, aunque no lo creas, después de todo lo que había pasado con ellos, yo era muy inexperta en eso, era muy tonta. Solo siempre me deje hacer. Nunca hice nada por mi iniciativa. A lo que mas le temía era a quedar embarazada.
Cuando el me tocaba, yo siempre estaba nerviosa. Había muchos factores; Él era estudiante y yo trabajaba. El no tenia dinero y yo si. Asi que tratábamos de adaptarnos a lo que el pudiera pagar. Porque nunca dejo que yo pagara algo ¿comprendes?. Por eso nunca me llevo a un hotel ni nada de eso. Simplemente, nos pasábamos atrás del auto. Me acostaba en el asiento. Y así me tocaba. Lo mismo hacia yo.
- Pero, ¿no echabas de menos un sexo mas intenso, después de tus relaciones anteriores?.
- Si pero yo no lo sabia. Me sentía culpable. Trataba de disfrutar así o me engañaba pensando que así estaba bien.
- Si.
- En el cine, solo nos tocábamos. Hasta que un día me llevo a casa de su hermano. El rentaba un departamento, con la novia que estudiaba aquí. Pero ese fin de semana no estaban y le presto la llave. Esa fue la primera vez que hubo penetración. La primera vez que nos desnudamos del todo. Él era como todo chico inexperto; No sabia hacer las cosas. Eyaculo a la primera de cambio.
Bueno siempre fue así. Yo pensaba que estaba bien y nunca dije nada. Después de eso buscábamos los momentos de estar solos para hacerlo; En su casa cuando sus padres no estaban. En su recamara. En mi casa, si estaba sola. En fin cualquier lugar era bueno.
Él decía que no me embarazaría si eyaculaba fuera de mi y así lo hacia. Antes de terminar se salía y ahí terminaba todo.
Duramos dos años de novios y decidimos casarnos. Esto lo hablamos en noviembre. En enero el hablo con mi familia y nos casamos en abril.
- Esa es una forma de sexo muy frustrante.
- Si.
- ¿Cambiaron las cosas después de casados?.
- No, no cambiaron. Yo ya iba embarazada. Las relaciones para él normales para mi eran como dices frustrantes. Siempre faltaba algo. Él eyaculaba muy pronto. Después la panza del embarazo, la familia, el trabajo. Fue muy difícil. Aunque nunca le dije nada. Yo pensé que así estaba bien.
- Perdona Rosario, ¿te parece que lo dejemos aquí, en la boda?. Continuaremos mas tarde.
- Si claro que si. Un abrazo. Grande.
- Que estés bien, Rosario. Hasta luego.
- Adiós.
ildefonso está desconectado   Responder Citando
Antiguo 16/11/2006, 14:16   #15
 
Rol: Dominante
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Fecha de Ingreso: Oct 2006
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Predeterminado

Me parece una maravilla Ildefonso. Estoy disfrutando muchisimo aparte de que tambien estoy aprendiendo un monton. No todo en la sumision son los latigazos y las pinzas. El hablar... pero el saber escuchar. Quizas sea lo mas bello del relato. Tus silencios para escucharla.
Muchas gracias AmaAzu
Domina_Azu está desconectado   Responder Citando
Antiguo 19/11/2006, 08:36   #16
 
Rol: Switch
Sexo: Hombre
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Fecha de Ingreso: Nov 2005
Mensajes: 753
Predeterminado

Gracias AmaAzu, tienes razon, esta forma de dominacion, como ya dijo Consul, en su aportacion anterior es deliciosa, nunca se hace rutinaria como los latigazos y las otras "formas materiales".
De todas maneras, trato de mostrar la gran honradez de esta mujer, que se enfrenta con el hecho de no encontrar satisfaccion en la relacion con su compañero, y en vez de seguir un camino mas facil de aislarse de él y buscar esas gratificaciones en una relacion diferente, se entrega mas a él y medianate esa entrega se esfuerza en encontrase ella misma.
No soy en absoluto un puritano, pero cuando ahora me he encontrado con una situacion que se parece en algo, he reflexionado y me gustaria hacer ver a quienes se encuentren en una situacion parecida, lo bueno que puede ser esforzarse en llevar al/a compañer@ por este camino. Nada puede sustituir a la maravilla de vivir la "canela", en la total intimidad de la convivencia.
Posiblemente eso no parezca tener el morbo de una vida "paralela", separando la relacion con el compañero de la del amo, pero esforzando la imaginacion tambien se pueden buscar situaciones morbosas en la relacion diaria.
Un abrazo, placer y seguridad, Ildefonso.
ildefonso está desconectado   Responder Citando
Antiguo 26/11/2006, 13:44   #17
 
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Predeterminado Rosario, fantasia

- Hola Rosario, ¿porque no me cuentas alguna fantasía que tengas?. Me das pie para un relato que te dedique.
- Mis fantasías ya las sabes. Sabes que es lo que me provoca. Lo que me gusta. Que es lo que deseo encontrar.
- Si, que te traten rudamente.
- Que es lo que busco.
- Si.
- Se que suena extraño. Parece raro que desee eso. Pero es algo que necesito.
- Rosario, imagina un relato imaginario morboso: vas al hipermercado. Es un día entre semana, hay poca gente. Se te hizo tarde, llamaron para cerrar cuando terminabas de comprar. Apenas pudiste pasar por caja antes de que cerraran. Sales con el carro, ya esta oscuro. Están apagando las luces, solo van quedando encendidas las de por la noche en el aparcamiento. Mientras llegas con el carro al coche y cargas las compras ya no quedan coches en el aparcamiento. Devuelves el carro al sitio donde están. Cuando vuelves a tu coche encuentras que le dejaste abierto y cuando subes hay un hombre en el asiento del copiloto. No le habías visto antes, solo te das cuanta cuando ya has entrado. Él pasa la mano por delante de ti y cierra tu puerta. ¿Como te sentirías en este momento?.
- Sin sabes que hacer ni que decir. Creo que mi primera reacción seria querer salir de ahí.
- Él si lo sabe, le sientes muy seguro de si mismo. Duro, pero no muy rudo, eficaz. Deja que te tranquilices un poco.
- Creo que quería salir de ahí.
- Si, pero te ha cogido las llaves que tenias en la mano.
- Pero gritaría o algo así.
- No el ya te esta hablando. Extrañamente su voz se presta a que atiendas: "Estate tranquila, solo quiero usar tu cuerpo, no te dañare si me sirves bien". "No grites, vamos a esperar un poco, que acaben de cerrar".
- No sabría que hacer.
- "Vete desnudando despacio, no quiero romperte la ropa","o prefieres que lo haga yo?". ¿Contestarías algo?.
- Creo que no. Creo que seguiría queriendo salir de ahí.
- "Vamos, no me oyes, quiero que obedezcas", "o quieres volver con la ropa destrozada?".
- Nunca había pensado una situación así.
- ¿Te desnudarías o dejarías qu el te arrancara la ropa?. Le encuentras tranquilo, duro, no exaltado, seguro de si mismo. No tiene ningún arma que tu veas. No es excesivamente fuerte. Parece alto. Bien parecido. Moreno, con ropa deportiva.
Repito , ¿te desnudarías o dejarais que él te arrancara la ropa?.
- Creo que tendría que arrancarme la ropa,. no creo que yo me la quitara. No creo que podría ceder fácil a lo que dijera.
- Te coge del brazo, arriba, cerca del hombro, fuerte pero sin hacerte daño. Te toca la cara con el dorso de la otra mano: "Te vi antes, cuando entraste en la tienda". "Me gustas". “Voy a gozarte, tu veras como quieres que lo haga". "No me importa que grites, me gustara mas, pero tendré que hacerte daño".
- No se. No se que es lo que haría. O como seria.
- ¿No te irías sintiendo dominada, por su tranquilidad, su voz, su amenaza encubierta?.
- Supongo que si. Pero son muchos factores los que ahí entrarían en juego. ¿Porque me planteas una situación así?.
- Solo quería saber como responderías a una situación de violencia indiscriminada. No parece que cualquier violencia te excite. Solo cuando la ejerce alguien intimo y en el momento oportuno.
ildefonso está desconectado   Responder Citando
Antiguo 26/11/2006, 20:49   #18
 
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Predeterminado

¡Que maravilla de test Idelfonso!. Una manera genial de llegar a tocarla por dentro. Espero impaciente el siguiente capitulo. No me haga esperar demasiado tiempo.
Gracias de nuevo
AmaAzu
Domina_Azu está desconectado   Responder Citando
Antiguo 17/11/2007, 10:13   #19
 
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Predeterminado Conversando con Rosario

— Hola. ¿Como te fue de paseo?. ¿Cómo estas?
– Bien, pero estoy un poco depresivo. Quizás sea la resaca del viaje
— Siento que te sientas así. ¿Puedo hacer algo para animarte?
– El hablar contigo ya es suficiente, gracias
— Gracias a ti
– Creo que será solo eso, me gusta mucho la rutina
— Entiendo
– Y aunque lo he pasado muy bien, pues quizás el viaje tan largo....
— Si debe ser cansado
– Los trenes son muy cómodos, nada que no se cure con unas horas de sueño
— Si entiendo
— Yo ya me bañe y ya fui por mi hijo. Me hizo bien el agua caliente
– ¿Que tal estas?
— Ya mas relajada. Me duele un poco la quijada, pero estoy bien. Me hizo bien el agua caliente
- Claro, relaja
— Si, necesitaba esa baño
– ¿Por que te duele la quijada?
— Me pego en la cara
– ¿Si?, creí que no era tanto
— Bueno no tengo marcas
– ¿Tienes algún maratón?
— En la cara no
– Mejor
— Solo un poco rojo, pero estoy bien. Solo tengo marcas en los pechos, y un maratón en las nalgas
– ¿Como te pego en las nalgas?
— Con las manos, pero el moratón, fue cuando me hizo correrme. Me apretó muy fuerte. Ya te conté eso como lo hace.
– Si ,¿apretándote entre los dedos?
— Si
– Claro, ya entiendo
— Sabes, ni siquiera me di cuenta de lo sucia que estaba. Él anoche no me dejo lavarme, me hizo acostar así.
— Incluso tenia la cara pegajosa hasta que me bañe
– Eso forma parte del juego
— Me di cuenta de eso. Me acostumbre al olor, que lo había olvidado.
– Bueno, Rosario, tranquila ,¿quieres reírte un poco?, lee mi ultimo post en el hilo risas y lagrimas en charlas
— Si, ahora lo abro. Pero temo que se me trabe la maquina. Mejor lo dejo pendiente para cuando te vayas, ¿si?
– Como quieras, fue un juego que mande hacer a .... en el tren. Espero que te rías. Me gusta cuando te sonríes
— Gracias. Si lo leeré al rato
– No gracias a ti, por dejarme ver tu sonrisa
— Eres buena gente conmigo siempre. En verdad que te lo agradezco mucho
– Venga, Rosario...¿Sabes de donde saquee tu nombre?
— ¿De donde?
– De una novelita de Alejo Carpentier
– Ya te diré cual, por si puedes leerla
— OK
– Te imagino como la protagonista Rosario
— Debo confesarte una cosa
– Dime
— Espero que lo entiendas y que no te enfades conmigo
– No puedo enfadarme contigo
— No me llamo ..................
– Bueno, ya imagino que protejas tu identidad
— me llamo G....
— Solo tu sabes ahora mi nombre real
– G......, clavo y canela, ¿la conoces?
— No ,me suena algo pero no lo recuerdo donde leí eso
– Es una novela preciosa
– Preciosa y tierna y con algo dom/sum
– Pero una sumisión extraña
— ¿Porque?
– Porque ella Gabriela, se entrega totalmente pero siempre tiene un fondo rebelde
— Comprendo
— ¿Que tipo de sumisa soy yo?. ¿Como me vez tu a mi?
– Me parece que no tienes ese fondo rebelde. Pero un día tendríamos que contrastar la imagen que tenemos cada uno del otro
— Si, bueno poco a poco conoces mas de mi, de las personas con las que he estado, mi primo, el chico aquel
- ¿Te refieres a tu amor de canarias?
— No, eso es aparte, de eso no quiero hablar ahora.. Me refiero al novio de adolescente
– Ah
— El que te conté
– Ahora no caigo, estoy un poco en off, recuérdame por favor
— Lo ultimo que hablamos. El novio que tenia y que volví a ver después de algunos años. Mi novio de la secundaria, fue lo ultimo que hablamos
- Si, ya recuerdo
-- No se si te termine de contar todo de el
- Si, el "torpe".
- Me gustaría estar contigo
— ¿Como?
– Abrazado a ti, ahora por delante. Con la cara entre tus tetas y acariciándote las nalgas. Así toda la noche
— Seria rico
– Bueno, supongo que cuando descansara un poco, ya querría excitarte. Puede ser solo acariciándote. Sin tener que golpearte, eso, esta noche no me apetece.
– ¿Podrías excitarte así?, ¿sin que te golpeara?
-- Si, hoy si podría
– Solo con ternura. Otro día te azotare, si lo necesitas, pero esta noche no
— Si lo entiendo
– Hoy solo necesito verte sonreír. G.... clavo y canela
— Tu me haces sonreír
– Me alegro Rosario, para mi. Mañana madrugare para escribir de ti. Procurare tener la mejor inspiración
— Esta bien, ya tienes mas que contar de mi
– Rosario-G......, te importa que te deje?
— No te preocupes. Esta bien
– Gracias. Pensare en ti
— Gracias
– ¿Hasta mañana?
— Tratare de estar aquí en tu mañana
– Puse un nuevo relato de cafiche. Y no te olvides de reírte con lo que nos paso en el tren
— Ahora lo leo
– Un abrazo
-- Adiós
- Y un beso, muy fuerte
— gracias
ildefonso está desconectado   Responder Citando
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