![]() |
hazlo sano... hazlo seguro... hazlo consensuado |
| |||||||
| Relatos Si te gusta escribir, comparte tus experiencias o fantasías. |
![]() |
| | Herramientas |
| | #1 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Apr 2006
Mensajes: 2.139
|
Me he quedado casi dormido esperándote mientras la mecedora se mece lentamente y siento el crepitar de las llamas que consumen los pequeños troncos en la chimenea sin conseguir olvidarte. Me invaden recuerdos de tu olor penetrante y el calor de tu piel mientras tu mirada fija y profunda me atrapaba y trato de no leerme a mi mismo o escribir sobre ello pero aun intentándolo y reintentándolo no puedo evitarlo. Porque trato de no pensar y de no imaginarte sin conseguirlo mientras mantengo tu recuerdo clavado en mi mente de una forma que me arde y no puedo alcanzar a comprender de una forma completa y convincente. A veces pienso en tu fuerza al pisar marcando el paso con tus botas sobre el piso de madera en medio del silencio abismal en que se sumió el ambiente al tu llegar, y los nudos de tus manos sostenido una desconocida autoridad cuando tu pelo ondulado y sostenido daban de ti una imagen altiva pero no arrogante, segura y solemne. Sé que por ahora nadie que me conozca entenderá como pude sucumbir en mi tan segura virilidad ante ella tan solo unos instantes después de habernos conocido y sin saber absolutamente nada sobre su vida o sus convicciones y a merced de una extraña sensación alimentando mi curiosidad y desconcierto tan seguro de mi convencida esencia d dominante sobre todas las mujeres y de mi convicción de jamás ser sumiso y menos un perro como me sentí atado y vulnerable. Toda tú, si, toda tú me paralizaste con solo escuchar tus palabras y descubrir tu innata inteligencia y superioridad, subyugándome con tus expresiones determinantes y sonrisa apasionada pero voluptuosa al mismo tiempo, con una enorme firmeza en tus decisiones y ordenes que a las que no esperaba ser receptivo ni por asombro, ni en mil veces de que alguien me convenciera que me podría ocurrir por lo menos a mi, quien escribe su vivencia. .No puedo dejar de pensar en ti y casi siento enloquecer por instantes hasta que me quedo somnoliento y recostando la cabeza en la pequeña almohada que he ajustado al espaldar hasta que al despertarme no puedo evitar regresar a mi mismo al parecer único pensamiento a veces aturdido y confundido, y a veces presa de una fuerte excitación que me consume lentamente. Que tienes que no descubro ni pude descubrir?, que magia hay en tus movimientos que pueden hacerme cambiar mi travesía sexual de toda una vida tan seguro de conocerme a mi mismo?. Que puede hacerme desear de una forma tan brutal en la que nunca antes había sentido una atracción tan contradictoria sin poderme ni desearme rebelar como si el castigo me agradara y me sedujera cada vez mas. Recuerdo absorto cuando y como me desnudaste al principio veces lentamente, y al final a tirones sin poder creer en mi propia pasividad sintiendo la piel erizarse y mis músculos paralizados cuando mis ojos te miraban de una forma con la que jamás miré a una mujer tan pasivo y sumiso ante tu vos tan altiva y dulce, tan autoritaria y cargada de una no descubierta severidad que abría en canal mi mente totalmente desarmada ante ti observando tu fuerte escote que comprimía tus pechos prominentes exaltando mis sentidos de nuevo por oleadas en una turbia excitación incontrolada. Hace frió y me puesto una manta sobre los hombros y no puedo dejar de pensar en tu figura ajustada y ceñida de esa personalidad tan inquietante de oscura vestimenta ni dejar pensar si sabías que habías descubierto lo que yo no quería ni descubrir ni aceptar fuertemente temeroso y tratando de limitar de una forma atormentada la presión de mi propia excitación cubierta de espasmos y deseos confusos mientras todo ello se traducía en tu rostros en una mirada lasciva, atractiva, domínate y tan segura de ti misma que sentí un fuerte temor, respeto y contradictorio placer convencido que me había vuelto totalmente e irremediablemente loco.. Tus primeras palabras, tus primeras miradas, sin saber como me elegías. Tus primeros gestos seguros e inquietantes que me atravesaron mis pupilas y hasta metafóricamente mi propio cerebro. Tus ojos rasgados que imposibilitaban toda intento de distracción visual, de evasión para olvidarme que no podía evitarte. Tu sonrisa tan atractiva como peligrosa marcada que no me permitía girarme como presa de una fuerte hipnotización a verte tan cerca de mí. Dijiste que volverías, que me llamarías, y mientras me siento engañado, te presiento en el crujido de las maderas recordando tu paso, y en el roce del viento contra los cristales en una extraña sensación de sentirte desesperado mientras miro al teléfono ansioso e intranquilo esperando una simple llamada o un sonido que me indique que lo vas a hacer. Aun recuerdo cuando me arrodillaste ante ti sin entender mi propio deseo de estar de esa forma desconocida mientras tus pantalones ajustados y tu pelvis frente a mi me desgarraban desarmándome totalmente y dejándome fuera de control intentando por todo los medios disimular avergonzado mi mirada que traspasaba sin poderlo evitar tu propia cremallera y ajustados pantalones. No, no fuiste cruel, lo eres ahora que me has dejado pensativo, olvidado y quizás burlado. Sabias moldearme con tu voz y tus manos y arrancaste mis propias contradicciones cuando tu mano me sostenía con una fuerza inusual al cinto que habías cerrado sobre mi cuello como un simple perro. Y recuerdo como me mantuviste desnudo mientras me mirabas con una mirada que no alcanzo a comprender de dominio y excitación. Y me sentía en una manera que jamás me había sentido. Y recuerdo mi excitación cuando aflojaste tu cinto bruscamente de una manera totalmente improvisada y de tu tangencialmente advertencia autoritaria cuando tu mirada perversa me hacía dejarte actuar confuso y ala vez deseoso de encontrar en ti algo que había encontrado en ninguna mujer a pesar de temer ene se momento humillación de estar así sin importarme el dolor de sentirme tan sometido. Acabo de hacerme un té y lo he tomado entre mis manos para sentir su calidez mientras pienso y procuro relajarme recordándote. Y pienso como me convenciste sin el mismo esfuerzo para que te siguiera cuando te seguí como un cordero en el momento que mas absorto y entretenido estaba con tu estilo tan directo y simple, y sin saber el como de repente descubrí que estaba a merced de tu extraña mirada en unos instantes. Siento un extraño escozor en mis marcas y arañazos recordando mis manos atadas a lo alto sin saber como se ataron y mi propia inmovilidad mirando con que arte sentí todos tus movimientos haciéndome olvidar episodios intermedios sobre tus altos tacones tan finos de aguja en aquellas botas altas que no puedo olvidar y tu cuerpo tan formado y provocadoramente perfumado y de provocativas formas. Todo en ti era y es arte, quizás por eso sucumbí sin saberlo. Miro ya al reloj y veo que es tarde: pienso que no llamaras ni vendrás y que no te volveré a ver. Ya no se si quisiera pensar si lo ocurrido fue verdad o un invento de mi mente, un sueño o una quimera formada por mis propias alucinaciones en algún desvarío transitorio y se que no lo es porque has dejado en solo unos instantes una profunda huella que quizás no olvide jamás y sea imborrable tan profundo como has entrado dentro de mi con mi propia complicidad que es lo que mas me asusta. Recuerdo tus órdenes rígidas y profundas, tu timbre y tono sin saber como te podía obedecer tan ciegamente como un perro, cosa que aun me asusta tan solo con pronunciar esa palabra al sentirme atraído por ella. Voy a apagar la chimenea y siento el escozor de marcas en mi cuerpo, quizás regreses o quizás no lo hagas, pero quiero que sepas lo importante que ha sido para mi, y el haber sido tu sumiso por lo menos una sola vez en esta vida, solo quería que los supieras aunque a estas alturas pienso que no te importe, pero yo lo siento así. Tu siempre sumiso XXX. |
| | |
| | #2 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Aug 2006
Mensajes: 2.176
|
Hay cosas muy interesantes en esa carta Sea_Lord. Muchas gracias por ponerla. Mis respetos, Ttiger. |
| | |
| | #3 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: A los pies de mi Dueño, Gitano. Fecha de Ingreso: Apr 2006
Mensajes: 555
| Sea_Lord , me ha calado el dolor de la espera incierta, el impacto del descubrimiento. Muchas gracias por compartirla. |
| | |
| | #4 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: Argentina Fecha de Ingreso: Oct 2006
Mensajes: 804
|
Que placer leer tu primer relato... Que no fuera a sospecharse que andabas por ahí desfalado de la posibilidad de armar buenas ficciones, o que sólo calentabas motores sin poder sublimar escribiendo, o sin poder dibujar sumisos para exorcizar impotencias... Buen primer intento. Rita. |
| | |
| | #5 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Apr 2006
Mensajes: 2.139
|
Me he levantado a apagar el fuego y quizás pueda conseguir dormir un par de horas antes del amanecer porque lo necesito. El viento sopla con mas fuerza y continua silbando entre las rendijas de las ventanas y como quien proclama un mal presentimiento. Ha empezado la tormenta y se empiezan a sentir los aguaceros. Que hago yo desnudo a gatas sobre un sofá, sobre una mesa o puesto fuera de una puerta, donde alguien me puede ver y rogándole con lágrimas en los ojos que me deje entrar bloqueado como si yo fuese un desconocido para mi mismo?. Yo, que Jana he rogado en toda mi vida llena de dedicación, control y orden, lucha, tesón y principios. Que hago yo atado de manos y pies cuando algo me deshace el ano mientras unas risas silenciosas me electrizan y unas frases me llevan por abismos insalvables al sentirme totalmente desnudo, hundido y humillado, tanto que me siento a mi mismo como sus risas me hacen enderezar con mas fuerza que nunca mi miembro viril, erecto cargado de finas líneas húmedas. No sé como me he enganchado en un solo día a una desconocida que ha empezado a formar parte de mi propia vida. He aprendido a conocer y recordar su olor sin tocarla porque me lo ha prohibido, y puedo recordar cualquier milímetro de su cuerpo aun con los ojos cerrados. A descubrir sus labios nada carnosos ni prominentes pero si firmes y retocados de un matiz oscuro y claramente perfilado. He decidido regresar al lugar donde la conocí si no tengo noticias de ella, averiguar sus datos cueste lo que cueste y si es necesario pedirle que me admita de nuevo. Creo que no me importará su condición social ni quien sea, solo se que quiero volver a sentir lo que sentí y si ella lo desea mas. Quizás no desee verme, por eso cuando siento mayor la puntada de su recuerdo, me consuelo con haber sido feliz tan solo unos minutos fuese como fuese lo que ha ocurrido. Araña la puerta como un perro si quieres entrar! me dijo y olisquea las rendijas, y la arañe y olisquee las rendijas y s lamí sus botas rogándole, y aun estarán las marcas en esa puerta. A esa hora aun se veían pasar las luces de los autos, hacía frió y estaba avergonzado pero no podía huir, algo me atrapaba como un molde sobre mi mismo, como un cepo placentero que no me dejaba moverme. Cuando abrió la puerta me dijo vete a gatas hasta aquel rincón, perrito, y espera que te llame y fui como había ordenado como un loco ciego, como un resorte y creyendo haber sentido el haber pasado el peligro tan solo saber que estaba allí. Era todo como miedo, excitación o curiosidad por llegarme a conocer a mi mismo o por descubrir lo que jamás me había atrevido a imaginar con una desconocida. Aun conservo sus diminutas bragas, me las regaló en premio a mi comportamiento y me recordó con: Quiero que las cuides y me las devuelvas cuando vuelva a llamarte, quizás te las pongas para que te vean mis amigos. Aun hoy siento la vergüenza de sentirme excitado al recordar esa frase, pero la mayor excitación de imaginar la escena mostrándome como una puta a sus amigas, y lo peor que mas me intranquiliza, quizás a sus amigos , y no consigo aclararme quien soy yo y porque estoy sintiendo así. Pero me he empezado a acostumbrar que todo me de igual con tal que ella este cerca de mi y sintiendo su especial y extraña protección. Quizás me lleve con alguien mas como yo, y me trate como a uno de ellos o quizás me lleve a otro hombre y querré yo caerme desvanecido salvo que ella me sujete por la correa y me hable palabras dulces, y entonces no se que pensar y sintiéndome que estaré perdido. Creo que mañana mismo voy a buscar un psicólogo, esto no puede ser bueno para mi ni para nadie, me estoy rompiendo y resquebrajado, estoy descubriendo lo mas bajo de mi fragilidad humana caída de un pedestal y me he convertido en un desconocido para mi mismo. He abierto una hoja de la ventana del jardín para que desparezca el vaho sobre los cristales y un ráfaga de aire gélido me ha atravesado dejándome helado, y de repente me he visto tan solo con unos pantalones muy cortos y la manta al hombro, y al mirarme de arriba abajo una mancha húmeda sobre mi prenda y me pregunto, desde cuando? No la había sentido aparecer ovillado en mi mecedora. Solo quedan brasas. Hubiese sido feliz tan solo con una llamada: No se si duermes, no se si duermes sola y no me importa. De repente imagino tu cuerpo desnudo y alargado, y busco con mi imaginación entre tus pliegues esa pequeña porción de vello púbico que me enardecen como si el olor de tu vulva se pudiera imaginar y desnudo como estoy me pregunto y me ladeo y observo varias marcas que no me hacen daño marcadas en mi piel y pienso solo fue hace tres días y parece que fue hoy mismo No entiendo como un golpe de genitales te mata y varios azotes con un cinto fino te hace saltar y estar quieto a la vez sin saber como oponerte, y sin saber porque vuelves a la posición deseando volver a sentir cargado de la alarmante vergüenza de mi propia erección. Solo queda las brasas más débiles y las pequeñas llamas se ha extinguido totalmente. La lumbre rojiza parece tener vida donde antes había fuego y me recuesto de nuevo: He puesto en mi equipo de musica una melodía mezcla de tristeza y serenidad “Liebestraüme” de Liszt y trato de quedarme parcialmente dormido con tan solo un pensamiento, no sabes como espero volverte a ver, aunque solo fuese una llamada, solo una llamada. |
| | |
| | #6 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: Barcelona Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 411
|
Lo reconozco. Curiosamente reconozco cada palabra y, obviamente, no me refiero a que esté escrito en castellano. Me ha gustado. Mis saludos ámbar |
| | |
| | #7 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Apr 2006
Mensajes: 2.139
|
Son las 14.05, no ha la he visto aun bajar. Tan solo el esfuerzo para conseguir su teléfono me ha creado una fuerte ansiedad y excitación, y no consigo dominarme. El haber ido al lugar donde nos conocimos y preguntar por quien la conocía partiendo de la cuenta si el nombre que me había dado era verdadero me creó un fuerte trauma del que salí a duras penas. La información que recibía, además, era que tampoco era muy asidua según me contaron porque prácticamente era una desconocida, hasta que alguien se me acercó y que sabía de quien se trataba, aunque por la forma que me ayudó, su mirada inquisitiva sospeché que le podía haber ocurrido algo similar, mas cuando me dijo: "amigo, tenga cuidado con ella" y lo dijo con una sonrisa de sorna ligera y malévola escribiendo en una servilleta donde podría localizarla si lo deseaba. Entrando en aquella peluquería unisex, pedí en la recepción a una chica bajita y rubia de expresión aburrida a horas tan tardías si podría hacer que me atendiera una tal Emma para lo cual le extendí un billete de veinte euros de forma debidamente doblada y una sonrisa nerviosa tan pobre como poco convincente a lo que escuche, no sé si estará disponible caballero rechazando mi generosa oferta. Mientras otra chica muy atractiva se me acercó y dijo: - Quiere que le guarde su chaqueta señor?, a lo que asentí dado el calor sofocante, el ruido de los secadores y aquella parte de la gran sala a donde al parecer no llegaba el aire acondicionado cuando los ventiladores de aspas del techo parecían girar de pura decoración, agonía y aburrimiento monótono. . Momentos de incertidumbre. Y de repente me asalto la duda; será ella? o me habrán dado una información equivocada o a propósito incorrecta, hasta que en esa incertidumbre, fui llamado a un sillón vacío frente a un gran espejo con repisa llena de productos de belleza y perfumes con ese suave olor a amoniaco, lacas y colonias a granel que inundan las peluquerías, en medio del desorden de tijeras, cepillos y pinzas a punto de caer de tan minúsculo espacio. Alguien llegó entonces con una expresión atenta a sabiendas que yo era un nuevo cliente y a la vez desconocido, y no me atreví a insinuarle que no era a ella a quien buscaba. Se trataba de una chica que no llegaría a los treinta, no muy ancha pero de marcadas curvas y abundantes senos con pantalones y suéter de uniforme de peluquería ajustado con anagrama de la casa, de abiertos botones y provocativo escote, con ojos muy claros en contradicción con su cabello tan negro y azabache lacio prolongado de aspecto alegre y educada. - Que se va a hacer señor?, preguntó, y yo como tonto le contesté, balbuceando, - un corte, descarga, afeitado y si es posible y hay servicio manicura por favor. - Muy bien, contestó: tomó y coloco sus útiles de trabajo necesarios y quedé de una manera y posición relajada escuchando una música ambiental tan agradable como un tema de Fran Sinatra mientras una débil brisa aprovechaba una especie de ventana semiabierta dentro de un ventanal mayor para colarse en aquel recinto cosa de agradecer por la temperatura que cargaba el ambiente.. Junto al espejo donde me podía ver de frente estaba ese ventanal luminoso donde algunas plantas trepaban por exterior a los lados dando un agradable complemento a la vista del barrio que se divisaba desde allí, lo que me relajaba y me permitía caer en el sopor del reposo y una agradable sensación de ingravidez. - Quiere usted café?, me dijo otra chica que iba y venía recogiendo pelos por el suelo y preparando materiales que le pedían las demás compañeras como toallas, champús o retirando revistas que los clientes dejaban por todas partes parte como si fuese para que ella los recogiera. - Solo y si es posible con sacarina por favor, le dije. Ella, una preciosidad muy joven y sonriente, asintió y dio media vuelta en busca de alguien más que desease algo antes de traer todo de una misma vez. -Le importa mover la cabeza un poco a la izquierda? escuché, y moví la cabeza en la forma que me había indicado y unos quince minutos después el corte había terminado. Sentí que me ponían un espejo detrás de mi cabeza y vi como se había conseguido un corte maestro y sin ningún fallo en tiempo record para ser una mujer acostumbrado como estaba a las barberías de hombres estrechas y divertidos comentarios y trifulcas sobre fútbol y política barata como ambientación temática cotidiana. - Ahora debe esperar unos segundos para su afeitado, dijo, cambiándome el protector de plástico verde claro por uno limpio y cepillándome el cuello por si pequeños esos desagradables pequeños pelos se habían deslizado dentro de mi blusa. Seguía la música de Frank Sinatra animando ambiente en un tono perfecto para no molestar y ala vez poderse escuchar cosa que mis oídos agradecían tras las dos noches tan angustiosa hasta que no me di cuenta y sucumbí a un plácido leve sueño hasta que algo me despertó dulcemente cuando note una mano suave pasar por mi mejilla dirigiendo una crema espumosa de olor a jabón fuertemente masculino.. Una forma increíble y diestramente elegante de extender una crema que me hicieron sentir la idiotez de no querer abrir los ojos y así estar casi diez minutos sintiendo una caricia pagada, que me hacía sentir tan a gusto y en un estado de relajación tan agradable que podría haber pagado por continuar así de ser posible horas y horas. Abr los ojos, y vi. algo que me sobresaltó. De espaldas, terminado de peinar a una dama, una figura me resultaba tremendamente conocida y arrebatadora cuando hasta había olvidado hasta el porque había llegado hasta allí. Todo mi cuerpo tembló de una manera nada perceptible para los demás pero muy fuerte dentro de mí. De repente mire a ese espejo que estaba de frente, y vi como la imagen atrapaba otra imagen no demasiado lejana en mi espalda y a alguien que me estaba mirando por aquel espejo que me enviaba tras otros dos espejos una sonrisa indescriptible, y de gran provocatividad, una mirada que podía alcanzarme y traspasarme y revolverme aun desde el otro lado sin yo poder evadir esa mirada. Mi corazón comenzó a bombear palpitaciones desordenadas y mi miembro se había convertido en un caballo desbocado dentro de mis propios pantalones. Estaba inerte sin haberme dado cuenta que tenia la cara llena de jabón aun como un ridículo Santa Claus en navidades con una camisa de Burberry azul pálida y una corbata de Armani. Mi mente empezó a titubear y preguntarse que diablos hacía yo allí, y a preguntarse el porque había ido y si no era mas fácil haber esquivado la situación. Llegó la chica del café y casi me lo tome de un sorbo ardiendo como un imbécil quemándome y debí parecer el ser mas entupido y ridículo con aquel jabón y tomando el café humeante de un sorbo cuando al devolver la taza asentando de nuevo mi espalda en el espaldar sentí unas manos que suavemente me hacia atrás la cabeza con cierta brusquedad y sentí la cuchilla de afeitar patinado sobre mi cuello húmedo con una presión algotas de lo normal. No lo podía creer y no podía ser cierto, estaba petrificado. Su mano sostenía la cuchilla con la misma suavidad y firmeza que el más diestro barbero o matarife de una barbería de un pueblo olvidado de alguna serranía y quizás con mayor facilidad. No se si mi corazón había dejado de latir cuando notaba que en silencio como ella recorría la hoja por mi cara, mientras mi alma se sacudía en oleadas que se movían sin que nadie lo notara menos yo mismo y quizás ella también. - Te estas quieto que te voy a cortar sin desearlo? Dijo en un casi susurro. Estuve callado el resto de tiempo. Sin darme mayor importancia y terminó su trabajo, recogió y lavó sus enseres y dio media vuelta y se fue por donde probablemente había venido mientras yo miraba aquella forma tan segura de si misma extasiado y sintiéndome de alguna manera despreciado con su actitud, cosa que aun más me atraía de aquella figura. Me coloque el cuello y la corbata ajustando y dándole forma al nudo movido y pague a la recepcionista mientras volvía a mirar hacia atrás y no la veía. Entonces recogí mi chaqueta doblándola y dejándola entre mi antebrazo por el calor dejé una sustanciosa propina, y escuche un, gracias, vuelva usted por aquí con muy educada y respetuosa actitud. Salí al descansillo, tome el ascensor y al llegar al portal, desee esperarla ya que se acercaba la hora del cierre o no se si la desee esperar o me quede inmóvil como una estatua sin poderme mover de allí por algún motivo que conocía pero no ala totalidad.. Primero bajó la recepcioncita alegremente hablando con dos compañeras mas y me sonrió con una sonrisa agradable y burlona de gente joven y a duras penas le conteste con una sonrisa fingida hasta que despareciendo estas volví a obnubilarme esperando hasta que La vi. salir por la puerta del ascensor moviendo entre los dedos las llaves de su coche y acercándose a mi me dijo, sabía que estabas ahí, toma la llaves y conduce a donde te diga. |
| | |
| | #8 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: A los pies de mi Dueño, Gitano. Fecha de Ingreso: Apr 2006
Mensajes: 555
|
Que bien Sea_Lord, es viernes, fin de semana, en general tenemos un poquito mas de tiempo, a lo mejor, pudiera ser, no se...que este finde añadieses uno, o dos, o tres o..... capítulos mas, y sería un alivio! Gracias por la historia, pero por fa no la demores mucho o necesitaré terapia |
| | |
| | #9 |
| Rol: Switch Sexo: Mujer Ubicación: Las Palmas de Gran Canaria Fecha de Ingreso: Oct 2005
Mensajes: 299
| Sea_Lord, un relato muy , muy, muy interesante, de los que enganchan y me dejan esperando la continuación. Gracias por compartirlo!!!!! Saludos. mayera |
| | |
| | #10 |
| Rol: Dominante Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Apr 2006
Mensajes: 2.139
|
Allí esperando, en aquel descansillo del portal a unos pocos escalones del nivel de la calle una descontrolada pasión me desnudaba y me delataba. - Contrólate: me susurre a mi mismo aflojándome la corbata cuando sin lograr aliviar el nudo sentí una mano ajena y de mujer tomarme por el fuertemente y de un empujón hacerme quedar clavado en la pared. De manera invisible para los transeúntes pero visible para cualquier persona que abriese la puerta del ascensor lo que hacía desviar mi mirada en todas direcciones. Ella se me acerco en un cuerpo a cuerpo donde sus senos se clavaban y apretaban mi pecho contra un amplio espejo que se encontraba tras de mi sobre una pequeña estructura con tierra y plantas y bajo la fuerte presión de ella, maliciosa y con una sonrisa tan provocativa que me traspasaba con su aliento mientras mirándome fijamente a los ojos me espetó: – Hoy me lo pasare muy bien contigo. Y me tuve que encorvar bruscamente al sentir sin saber como llegó allí un fuerte apretón entre mis piernas de una manera tan impulsiva, que un fuerte dolor agudo me tambaleó sin que yo pudiese hacer algo en mi defensa por no soliviantarla o desobedecerla. Estaba a su merced y me gustaba aquella absurda sensación en la que parecía como si me estuviese poniendo a prueba, por lo que balbuceé una afirmación tonta con débil sonrisa que mas acrecentó mi posición de desventaja frente a ella en tan solo unos instante con total vulnerabilidad, obediente y ciego como un cordero al perseguirlo una perra cuando sale de su rebaño. Emma usaba tacones altos finos, de mi misma estatura, tenía una gran facilidad para mirar de frente y conectar órdenes con el centro del cerebro, mirada tras mirada una crueles rayando el despotismo y la prepotencia, lo que producía en mi mayor atracción y excitación incomprensible y hasta que mi dolor se creció aun mas al sentir la parte baja de su tacón pisarme sin yo moverme siquiera. Solo recuerdo mi alarido por la contención de su pisada cada vez mas firme mientras subiendo la rodilla y abriendo un botón de su blusa rítmicamente se movía lascivamente cuerpo a cuerpo provocándome estertores de placer, dolor y una extraña sensación de sumisión: fuertemente excitado, avergonzado, humillado y dolorido. Su sudor denotaba su también presa de una fuerte excitación incontrolada que me nublaba todos mis sentidos y posibilidades de pensar salvo la sensación de sentirme aterrorizado al descubrir que ella podría hacer de mi lo que quisiera en una nueva y totalmente desconocida faceta de mi identidad sin ninguna duda que me arrastraba a algún precipicio del cual no podía calibrar su altura ni caída. Ella abrió la puerta, y me dijo: – sal y sígueme detrás de mí con una voz convencida de su autoridad y poder en esos momentos! La seguí un pasos atrás tan despistado que sin saber tropecé con una señalización de obras mal colocada cayendo de bruces al suelo mientras notaba que ella no se paraba, lo que me hizo levantarme casi de un salto sin entender como conseguía esa cadena de respuestas y sensaciones hasta ese punto sin explicación racional o convincente. Era una posición altamente excitante donde yo me preguntaba si yo también le daba placer a ella y el seguirla así me permitiría descubrirlo y poder seguir viéndola siguiendo el movimiento de su cuerpo, su trasero y sus curvas en movimiento tan insinuante como imposible de poder evitarlo, como si sintiese el estar atado del cuello hasta que dando un imprevisto paro se giró y me dijo con una autoridad y sorna al mismo tiempo: - Deja de mirarme el culo cerdo! Te vas a arrepentir hoy mismo. . - Creo que te tendré que educarte como a un perro y continuó caminando con firmeza y sin mirarme como si yo fuera una puta y parándose den seco de nuevo me susurro mordiéndome el oído, - voy a ser mucho mas severa contigo de lo que imaginas Y pasando por una esquina solitaria sin poder apartar la vista de ella cada vez con los ojos mas fijos y sin sentí una fuerte bofetada que me dejó paralizado, humillado y sorprendido con la cara ardiendo y sensación de desequilibrio hasta sentirme aun mas excitado aunque pareciese un tentetieso, o quizás un tontotieso en lo que me estaba convirtiendo: Que ardía en mi mente? Quien sería lo que me ocurría? En que me estaba convertido? No sabía explicarme porque mi hombría en esas situaciones abultaba el pantalón de una manera tan visible como en una nueva pubertad al sentir toda aquella nueva batería de sensaciones. - Allí esta mi coche, espetó esperando el permiso de paso de un semáforo al borde de la acera por donde veniamos transitando. A unos metros se encontraba aparcado su Ford fiesta metalizado, con asientos de cuero negro y cojines de esferas de madera , con un aroma de mujer en su interior y algo que me aterró más, una fusta tras el asiento posterior lo que me hizo tragar saliva y pensar : sabes donde te estas metiendo?, y no me contesté. Me ignoré a mi mismo y abrí la puerta del coche, saltaron los seguros y ella también entró colocándose junto a mí. . Ajustándome el cinto ella hacía lo mismo y observándola cabizbajo cuando vi. como algunos botones no cerrados de su blusa no escondía una parte de su vientre por encima de la cremallera y el botón de cierre asomando suavemente la parte anterior de su tanga malva. Ella se dio cuenta de mi fijación y ausentando su mirada con una cruel y malévola sonrisa al borde de la carcajada encendió un cigarrillo y me preguntó lanzando una bocanada de humo contra el parabrisas, nublando la visión. - fumas?: A lo que negué dando giros de cabeza habituales en la negación cuando entonces sin haber arrancado el coche sentí su cigarrillo manchado de carmín de labios entre mis labios con cierta fuerza. . - Aspira el humo perro!, y obedecí de una forma totalmente irracional tosiendo. - Arranca, tengo hambre. Continuó, - busca una buena pizzería, no te equivoques! No había avanzado treinta metros y reduciendo la primera marcha, note como una mano desabrochaba mi pantalón a la vez que un sudor frío me invadía, y lentamente y a duras penas bajaba la cremallera. ¡ Cielos hubiese conducido así miles de kilómetros, eran caricias y no rudeza, hasta que entrando sobre mis slips, tomo mi miembro endurecido con una extraña ausencia apoyando el otro codo en la ventana de su lado de forma casi relajada como si aquello fuese aquello algo habitual en ella,. -Gira aquella esquina, mas adelante a la izquierda hay una buena pizzería, - Llevas dinero? Asentí: - Si, no te preocupes – Tendrás premio; me contestó sonriente , - ya lo veras |
| | |
![]() |
| Herramientas | |
|
|
Temas Similares | ||||
| Tema | Autor | Foro | Respuestas | Último mensaje |
| Conversaciones sobre el BDSM con sumisas | CONSUL2 | Hablemos de BDSM | 176 | 11/12/2007 16:55 |
| La biblia del bdsm ¿ Donde ? | Squares | Hablemos de BDSM | 65 | 13/09/2006 08:59 |
| Collares | TUQUERIDOJEFE | Diccionario de BDSM | 15 | 25/08/2006 19:28 |
| presentacion de un sumiso | sumisobcn2001 | Presentaciones y saludos | 3 | 28/04/2006 14:47 |
| Suplicar En El Bdsm | VAN_HELSING | Hablemos de BDSM | 13 | 10/03/2006 21:09 |