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hazlo sano... hazlo seguro... hazlo consensuado |
| | #11 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Dec 2006
Mensajes: 41
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La escuela.-3 Cuando han pasado una semana dentro del saco, vuelven a intentar dormir bajo las mantas y en la primera noche se destapan, comienza de nuevo el castigo. Después de un par de ciclos, acaban aceptando la ayuda. El curso dura una semana y ocupa parte de las clases de la tarde. Las alumnas, desnudas, se tumbaban sobre camillas estrechas y se las envolvía en un gran plástico transparente y en una manta sauna como las que normalmente se usan en el salón de belleza. Permanecían encerradas desde el cuello a los pies, sin poder moverse, calentadas por las resistencias eléctricas de la manta a 70 grados durante dos horas. Una vez comenzada la sesión, sudaban copiosamente envueltas en el plástico, resistiendo el calor como podían sin posibilidad de salir. Como compensación quedaban exentas de castigos por destaparse. Aprovechar para dormir sin las mantas, como bien sabían las educadoras, era un error. Al final de la semana les resultaba imposible resistir una sola noche. Podían interrumpir el curso a costa de volver a dormir en el saco de montaña y repetirlo una segunda vez. Algunas acababan consiguiéndolo a base de esforzarse para que el último pensamiento antes de dormir sea obedecer para no ser castigada. La repetición de este mantra, noche tras noche, calaba profundamente en el subconsciente de las alumnas hasta asociar esfuerzo con el alivio por no ser castigada y la ducha templada de la mañana. Desde ese momento era casi imposible que rompiesen una regla o rechazasen una orden. Inconscientemente, el miedo a volver al asfixiante calor del castigo las impulsaba a obedecer antes incluso de plantearse la posibilidad de cuestionar la orden. Las alumnas recalcitrantes alternaban las mantas con el saco pero, conforme pasaba el tiempo, el castigo se volvía más duro obligándolas a vestir con el mono de esquí toda la tarde antes de entrar en el saco y, más adelante, todo el día. Las pocas que no habían pasado por el curso se apuntaban para verse libres del suplicio. Otras lo repetían por segunda vez, en este caso permaneciendo hasta tres horas envueltas en las mantas eléctricas. Solo las más rebeldes y reticentes pasaban por el segundo curso aprovechando la eximente de castigo, sin intentar realmente dormir bajo las mantas. Con estas no había contemplaciones, por el día vestidas como si salieran a la nieve, casi siempre sentadas en los pupitres junto al radiador, y por la noche confinadas como si durmiesen en lo alto de una montaña. Preferían acudir todas las tardes a sudar sobre las camillas un rato antes que asfixiarse todo el día. Pedagógicamente, este comportamiento era muy negativo y para erradicarlo tenían una última semana de plazo. Una vez agotada no podían volver a los cursos voluntarios y pasaban a un nuevo curso obligatorio. Más que curso era un castigo en toda regla. Sustituían el saco nocturno por las mantas eléctricas. Las llevaban a dormir a la sala de las camillas, donde las envolvían en plástico transparente, en las mantas sauna y colocaban encima otro par de lana. Estaban controladas toda la noche por dos mujeres que las despertaban para beber agua cada hora y vigilaban la temperatura. Había dos niveles, el bajo a 45 grados y el alto a 65 grados centígrados. El lunes alternaban dos horas a baja potencia con otra a alta, durante las diez horas que dormían en la sala y el martes una hora alterna a cada temperatura. El miércoles comenzaban dos horas a 65 grados, descansaban una hora, subían otra hora, bajaban dos más a 45, volvían a subir una y descansar otra, y terminaban con dos horas más a máxima temperatura. El jueves empezaban con tres horas a tope, una de descanso, dos a tope, otra de descanso y las tres últimas con calor a plena potencia. El viernes empezaban y acababan con cuatro horas a alta temperatura, separadas por dos de descanso. El sábado empezaban con cuatro, una de descanso y las cinco últimas horas a 65 grados. El domingo era el día de la prueba, volvían a sus habitaciones para dormir bajo las mantas de lana y encima de un calienta-camas eléctrico añadido para reforzar el efecto pedagógico. No resistir tapada toda la noche, supone repetir la semana, tantas veces como fuese necesario. Todas sucumbían a la terapia y asimilaban el condicionamiento perseguido por la escuela, miedo instintivo a desobedecer o romper cualquier regla. Los padres de las díscolas muchachas quedaban encantados tras casi un año de férrea y calurosa disciplina. ---------- fin ---------- |
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| | #12 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: México Lindo y Querido Fecha de Ingreso: Oct 2006
Mensajes: 1.020
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Saludos respetuosos pleonp Pero niño... Deshidratadas vamos a terminar, sólo de imaginar una escuela así, dan ganas de portarse bien jijiji... Muchas gracias por el nuevo relato y disculpa la tardanza en comentarlo, pero andaba algo ocupada. Ya que andas de complaciente... ¿No te resultaria mejor subirlo por episodios? Digo, una sugerencia solamente. Cuidate. Feliz a Los Pies de Mi Amo ![]() monique[V] |
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| | #13 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Dec 2006
Mensajes: 41
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Gracias a tí por tu comentario. En cuanto a subirlos por episodios, el próximo irá más espaciado, aunque no veo la ventaja. Yo no publico nada hasta que no está terminado y repasado un par de veces. Nunca sabes si un detalle o una idea al final del relato te obligará a cambiar algo anterior, incluso a reescribir el comienzo. En cualquier caso, agradecido de que me leas. Saludos y no pases mucho calor (se buena) :-) |
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| | #14 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: México Lindo y Querido Fecha de Ingreso: Oct 2006
Mensajes: 1.020
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Saludos respetuosos. pleonp ¿Donde andas? Quedaste en subir mas relatos y llevas meses sin subir nada.. Acá en mi México bello, está haciendo un calor, que como me hace acordarme de tus relatos, y recien charlaba con una amiga de como nos gustó el relato de "La Prueba"... ¿Subirás más relatos verdad? Ah! y mi sugerencia de que los subas por episodios, es que a veces no da tiempo de leerlo de corrido y soy re burra para localizar en donde me quede, disculpa, que la sugerencia era por comodidad mia, yo sé que un relato casi siempre no se sube si no está terminado, pero pues acá, no puedo poner un separador de hojas jijiji Ojala te animes y subas más relatos. Saludos! Feliz a Los Pies de Mi Amo ![]() monique[V] |
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| | #15 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Dec 2006
Mensajes: 41
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Hola monique[V]. Gracias por acordarte de mí. La verdad es que llevo un tiempo demasiado ocupado, aunque sigo leyendo todos los post que puedo. Perdóname por no haber respondido antes, pero para compensar voy a subir un relatillo que acabo de terminar. Espero que te guste |
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| | #16 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Dec 2006
Mensajes: 41
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-- Castigada (I) Uno de los puntos fundamentales de su adiestramiento era la paciencia. Toda buena sumisa debería ser paciente y disciplinada. Él aprovechaba cualquier ocasión para que ella se acostumbrarse a mantener la mente limpia y despejada, sin distracciones ni interferencias. Entre los ejercicios que repetían más frecuentemente estaba el aislamiento voluntario. Cuando tenía unas horas muertas la cerraba dentro del gran armario empotrado del dormitorio principal. Dentro, sentada en un taburete de mimbre y completamente a oscuras, debía permanecer inmóvil, con las manos sobre las rodillas y la mirada al frente, relajándose y sin pensar absolutamente en nada. Según él, el ejercicio fortalecía su carácter y su resistencia. La duración era aleatoria y nunca menor a tres horas, la postura terminaba por resultar incómoda y el lento paso del tiempo acababa por ser desesperante. La oscuridad la desorientaba y la inactividad la enervaba cada día más. Aunque él insistía que no era un castigo, en su opinión era mucho peor que una azotaina o permanecer atada una hora en una postura incómoda. Aquella noche habían quedado con una pareja de amigos para cenar y él había decidido emplear la tarde en uno de estos entrenamientos. Tras abrir la puerta corredera y colocar la ropa sobre la cama, se disponían a colocar el taburete de mimbre. - Entra.- Dijo él- te sacaré a tiempo para que recojas esto y te duches antes de salir. - Perdona, mi amo, pero hemos quedado un poco antes. - ¿Cómo? Explícate perra. - Llamaron esta mañana para cambiar los planes. Hemos quedado para ir antes al cine.- Respondió con la mirada sobre el suelo. - ¿Y cuándo pensabas decírmelo?- Gritó él.- ¿Creías que ibas a librarte de tus obligaciones?- Continuó sin darle oportunidad de replicar.- Supongo que pensaste que avisándome a última hora no tendría más remedio que no meterte en el armario ¿No es así maldita zorra? - No, mi amo. - ¡No me repliques! ¡Yo te enseñaré a no burlarte de mí! ¿Crees que unas horas a oscuras es un castigo?- Dijo arrojando el taburete a la otra punta de la habitación.- Yo te enseñaré a no reírte de tu amo. Buscó una cuerda corta en uno de los cajones de la cómoda y se coloco detrás de la mujer. Le agarró con brusquedad las muñecas y se las ató juntas, a la espalda. La arrastró del pelo y la obligó a colocarse de rodillas, dentro del armario abierto, con la puerta a su izquierda y el hombro derecho pegado al fondo. Los pies junto a la pared y mirando al lado cerrado por las puertas correderas. Sacó una fina cadena y dos pequeñas pinzas metálicas que colocó en los delicados pezones de la mujer. La agarró del pelo y tiró hacia arriba, obligándola a levantar el culo y estirar la espalda. Engarzó un extremo de la cadena en una pinza y la pasó por la barra de la que colgaban las perchas tan solo unos minutos antes. Tiró hacia abajo, izando dolorosamente el busto hasta dejarlo derecho. Con la otra mano levantó el otro pecho, enganchando la pinza a la cadena. La mujer dejó escapar el aire de sus pulmones cuando ambos quedaron tirantes, colgando de la barra del armario, impidiéndola sentarse sobre las piernas para descansar. Finalmente, para terminar de inmovilizarla, su amo le ató los tobillos y las rodillas con cuerdas cortas. De este modo tampoco podría ponerse en pié. |
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| | #17 |
| Rol: Switch Sexo: Hombre Fecha de Ingreso: Dec 2006
Mensajes: 41
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-- Castigada (II) La postura era incómoda, especialmente pensando en el tiempo que permanecería encerrada. Una vez corrida la puerta, la oscuridad llenó el interior del armario, excepto por una pequeña rendija de un par de dedos a su espalda. Para ella era extraño que su amo la hubiese colocado así. No solía dejar las cosas a medias y mucho menos sus castigos. Aún fue más extraño cuando se abrió la otra puerta del armario. El hombre llevaba un par de libros de la mano que dejó en el suelo, un metro por delante de las piernas de la mujer. Acto seguido colocó un calefactor de aire apoyado sobre los lomos y apuntando justo a su torso. Lo encendió e inmediatamente ella pudo sentir el chorro de aire golpear la sensible piel bajo sus pechos erguidos por la cadena. En pocos segundos la resistencia se colocó al rojo y sintió cómo el calor aumentaba rápidamente. El hombre cerró la puerta hasta donde el cable del calefactor le permitió. Ahogando un grito de sorpresa, la mujer comenzó a sentir cómo se elevaba la temperatura en el interior de la pequeña estancia. En tan solo un minuto el aparato estaba trabajando a toda potencia, abrasando la delicada piel de la esclava. Aunque el sudor empezaba a brotar por los poros de su vientre y cuello, era sobre el abdomen donde más sentía el calor. Quería evitar el fuego en el que ardían sus pechos, pero la tensa cadena tiraba con fuerza de sus pezones en cada espasmo. Apenas podía moverse pero aún así trataba de soltarse las muñecas atadas. Unas lágrimas resbalaron por sus mejillas, mezclándose con el sudor salado que había comenzado a bajar por su cara. Estaba completamente a oscuras, por las pequeñas rendijas del armario ya no entraba nada de luz. El piloto del calefactor estaba cubierto con cinta aislante y a su alrededor sólo quedaba el aire caliente y el ruido del ventilador. La sensación era asfixiante y la temperatura subía y subía por momentos. El sudor caía por la suave piel de la mujer hasta encharcar la toalla que protegía el suelo del armario. Los minutos pasaban más lentamente de lo habitual y el cansancio se iba acumulando en las rodillas y los hombros. Aunque no sufriese la tortura del surtidor de aire caliente golpeando directamente su espalda, el ambiente del armario se había caldeado lo suficiente como para que estuviese húmeda de sudor. Ella jadeaba y gemía, moviendo la cabeza a un lado y otro, tratando de no moverse para que sus muy castigados pechos no sufriesen más con las mordazas de los pezones. Sus lamentos eran escuchados por su amo, sentado a oscuras, en la habitación. Con una media sonrisa salió del cuarto y volvió trayendo un nuevo aparato. Un radiador eléctrico. Pequeño y rectangular, con dos barras horizontales frente a un fondo de espejo. Abrió un poco la puerta del armario que quedaba a la espalda de la mujer. Colocó un taburete pequeño, de apenas 20 centímetros de alto, sobre los tobillos atados y, encima, el radiador. Una vez enchufado, lo encendió y volvió a dejar la puerta con una pequeña rendija. Dentro del armario, la mujer desnuda, oyó todo el proceso. No podía girarse lo suficiente como para asegurarse de qué era lo que realmente pasaba, pero en cuanto su amo conectó el radiador, pudo sentir lo que la esperaba. La luz de las barras, amarillo pálido, iluminaba la madera desde su espalda. En otra circunstancia le hubiese alegrado, pero ahora sólo podía pensar en el golpe de calor que sentía caer sobre las nalgas y la espalda. Dejó escapar un grito ahogado e, instintivamente, intentó alejarse. Las cuerdas y la cadena que unía sus pechos se lo impidieron. No había forma de escapar del maldito calor. El hombre abrió la otra puerta, miró a su esclava y sonrió abiertamente. Se agachó para recolocar los libros del suelo y orientó el calefactor de aire hacia el pubis de su esclava. Ella volvió a gemir cuando sintió el chorro caer en una zona tan delicada. La puerta se volvió a cerrar. El castigo continuaría durante otra hora más. -- Fin-- |
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| | #18 |
| Rol: sumiso Sexo: Mujer Ubicación: México Lindo y Querido Fecha de Ingreso: Oct 2006
Mensajes: 1.020
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Saludos respetuosos. pleonp Pero que sorpresa encontrarme el aviso de que habias subido un relato... Ya habia llamado a los bomberos preguntando por ti ![]() Para no variar, haces que el frio que hace ahora por acá se vaya imaginando las sensaciones de tus relatos, pero ¿ahí termina? ¿una hora? supongo que despues el Amo la sirvió con guarnición de verduras verdes, porque termino asada ¿cierto? Gracias por darte un tiempo para subir esto. Saludos. Feliz a Los Pies de Mi Amo ![]() monique[V] |
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