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Viejo 29/03/2008, 07:31   #11
 
Rol: sumiso
Sexo: Mujer
Localización: bcn
Fecha de Ingreso: Oct 2006
Mensajes: 504
Predeterminado

Gracias Amapola, genial, me encanto, seguimos espectantes la continuacion de tan buen relato.
Un besazo enorme.
sum_isa está fuera de línea   Citar y responder
Viejo 29/03/2008, 10:34   #12
 
Rol: Switch
Sexo: Hombre
Localización: bilbao
Fecha de Ingreso: Jul 2006
Mensajes: 1.388
Predeterminado

Amapola_Blanca

me han encatado los tres relatos, son genailes. Son muy morbosos vuestros gustos que yo tambien comparto.

Por favor, dejanos seguir disfrutando de tus relatos

besos
bilboss99 está fuera de línea   Citar y responder
Viejo 12/04/2008, 22:17   #13
 
Rol: sumiso
Sexo: Mujer
Fecha de Ingreso: Jan 2007
Mensajes: 621
Predeterminado El click: cuatro. uno

Una mañana me hizo sentir su pasión de un modo que no conocía. Me estrangulaba apretando su mano alrededor del cuello mientras penetraba y me colmaba a un ritmo denso, completamente duro y a la vez tierno, besando casi engullendo mi rostro y viniendo cada vez, alcanzándome hondo pegado tras de mi, con sus ojos clavados al perfil de mis ojos, sin más aire que el de su respiración fuerte.

Después comprendí el motivo de su generosidad al permitirme correrme varias veces antes que él mientras me apresaba así. Se mudó y me informó que partía de viaje por algunas semanas mientras preparaba el equipaje. Era la primera vez que me dejaría sola y me preguntaba cómo pasaría esos días que venían sin su influencia. Le miré mientras lo disponía todo y me sonrió fugazmente. De pie antes de tomar su bolsa y marchar, me acerqué y me arrodilló sujetándome del pelo. Liberó su virilidad y frotó en mi cara su piel suave que se tensaba mientras me atraía hacia sí. Presa entre sus piernas lamí sus huevos y busqué el orificio entre sus glúteos con lo tierno de la yema de mi dedo instalado en simbiosis con el delicado y recóndito cutis. Entreabrí la boca y me hizo engullir, recorriéndome pronto la emoción distinta de esa plenitud. Cuando me penetraba el goce era compartido y carnal, brutal. Pero de rodillas ante él, abriéndome su erección hasta la garganta, era espiritual y puro, más allá de lo sexual. Me abrí completamente al deseo que inundaba cuerpo y alma de aquella caricia que me trascendía a otro mundo siempre por explorar. Entre los labios licuada recorrí su palpitación en un trance, como en un voto mudo, y cerré los ojos martirizada por mi propio latido que me atravesaba desde la mente a los senos y el en mismo centro la matriz de mi voluntad mientras le chupaba dócilmente. Abofetearme, tirarme del pelo, susurrar sus palabras, recibir lo que para mi tenia dispuesto esos minutos no recuerdo ni atino a relatar. De nuevo me corrí lamiéndole como una perra, regándome sobre mi lengua ofrecida su último placer antes de partir.

Aquellos días él me despertaba temprano por la mañana y me preguntaba sobre cuestiones cotidianas. Me sentía bien conteniendo su ausencia, más bien su presencia virtual en el piso y en mí misma. La primera semana transcurrió en calma. El segundo sábado no respondí a la cita telefónica porque dormí en casa de una amiga a la que visité la tarde anterior e improvisadamente decidimos acostarnos juntas, pues ella también estaba sola, y así apurar el encuentro que los últimos tiempos se daba de forma ocasional. No le avisé. El aparato quedó callado el resto del día y sólo pude reunir deseos de escucharle la mañana siguiente. No parecía enojado pero me informó que una Ama acudiría uno de esos días y debía dejarla entrar pues recibiría un castigo de mano de ella. Imaginé posibilidades y estuve inquieta las horas que siguieron aquella conversación. No volvió a llamarme más y lo acusé. Si hasta entonces estuve alegre, disfrutando del espacio para mi sola, y echarle de menos no fue un problema, la melancolía de repente se apoderó de mi. Sonó el timbre en un par de ocasiones los días siguientes y me descubrí dando un respingo, acongojada. Me abrumaba dar paso a una desconocida. Sin embargo esa noche soñé con una mujer y me desperté sofocada tocándome la raja sonámbula, excitada y húmeda. Me embargaba una emoción extraña y contradictoria y me di cuenta de que también estaba celosa. No sabía cuán amiga de él era ni qué iba a suceder, ni tampoco si seria severa. Yo no amaba el dolor, pero confiaba completamente en él, conocía cada poro de mi piel, para él no eran secretos mis miedos ni deseos, ni era amante de torturar mi cuerpo. Sin embargo deduje que faltar esa mañana le causó disgusto y eso me mantenía alerta y me preocupaba. Deseaba que pasara pronto.

Compareció el miércoles a la tarde, tengo libre y suelo estar en casa perezosa. El corazón me iba a mil. No llamó abajo, directamente fue el timbre tras la puerta, yo temblaba y me concentraba para que no se notase. Ella era extraña, los primeros minutos no supe si me agradaba o no, fue cordial y pareció conocer la casa pues se dirigió directamente a su sitio, donde él se sienta habitualmente. Me habló afectivamente explicándome las instrucciones que le habían sido dadas. Su vestimenta era sugerente y eso me hizo relajarme. Había imaginado la posibilidad de preguntarla todas esas cosas que se habían apelotonado en mi cabeza desde el domingo pero se me borró enseguida. Me mandó quitarme la ropa, permitiéndome quedar el bikini y la camiseta de tirantes, y apoyar los codos en la mesa. Se desembarazó del bleizer que llevaba puesto y la intuí apretada en un corpiño negro. Me subió la tela por encima de los pechos y los inspeccionó, bajó un poco la braguita y me atizó en las nalgas seguido, haciendo sonar el chasquido en todo el piso una y otra vez con su palma a intervalos sinuosa.

***

Amapola
Amapola_Blanca está fuera de línea   Citar y responder
Viejo 13/04/2008, 07:47   #14
 
Rol: sumiso
Sexo: Mujer
Localización: bcn
Fecha de Ingreso: Oct 2006
Mensajes: 504
Predeterminado

Gracias preciosa por seguir relatando tan intensas sensaciones, tan deliciosos momentos.
Miles de gracias.
sum_isa está fuera de línea   Citar y responder
Viejo 13/04/2008, 11:12   #15
 
Rol: sumiso
Sexo: Mujer
Localización: A los pies de mi Dueño, Gitano.
Fecha de Ingreso: Apr 2006
Mensajes: 542
Predeterminado

Amapola

Leí tu “clic 4”, y de inmediato fui a leerme los otros 3. Me encanta tu hilo.

Me parece sensual, íntimo, caliente, me deja esa sensación de observar por el ojo de una cerradura algo prohibido y secreto, por el modo en que impregnas tus palabras de sensaciones tan íntimas.

Gracias por compartirlo, un beso afectuoso.
rosa gris{G} está fuera de línea   Citar y responder
Viejo 13/04/2008, 18:23   #16
McQ
 
Rol: Dominante
Sexo: Hombre
Localización: BCN
Fecha de Ingreso: Mar 2006
Mensajes: 721
Predeterminado El Click, Manara y Amapola

A veces tus relatos son tan vividos en 1ª persona que me hacen volar en mi infantil imaginación, otras como bien sabes me quedo mudo sin palabras ante tus relatos lo que si es cierto, nunca me dejas indiferente.

McQ
Imágenes adjuntas
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McQ está fuera de línea   Citar y responder
Viejo 14/04/2008, 21:10   #17
 
Rol: Dominante
Sexo: Hombre
Fecha de Ingreso: Apr 2006
Mensajes: 1.974
Predeterminado

Cuatro extensos parágarfos. nada extensos y bien estudiados. Cuatro momentos en un relato totalmente estilizados en la función que ocupa. Cuatro pasos en el desarollo de una idea.

La temática genial, ausente del estilo folletinesco como - el mio -. Más para que le guste tanto al autor como a un público sibarita. Una comjunción exacta de lo que se desea trasmitir y comunicar; Por todo ello y por el relato en sí, mi mas sincera enhorabuena por la calidad con la que se mueve y las imágenes que trasmite.

Un tanto perfeccionista quizas...pero eso habla de la autora, y es atractivo que cada autor sea como desea ser y no solo como lo desean los demas; y en último lugar un beso, un simple beso de

Sea_Lord
Sea_Lord está fuera de línea   Citar y responder
Viejo 15/04/2008, 20:21   #18
 
Rol: Dominante
Sexo: Mujer
Localización: Entre Guadalajara y Madrid
Fecha de Ingreso: Oct 2006
Mensajes: 511
Predeterminado

Delicioso amapola_blanca.
Pienso incluirte en mi lista relatos a repasar de vez en vez.
No dejes de deleitarnos.
Un saludo
AmaAzu
AmaAzu está fuera de línea   Citar y responder
Viejo 19/04/2008, 12:14   #19
 
Rol: Dominante
Sexo: Hombre
Localización: BARCELONA
Fecha de Ingreso: Feb 2006
Mensajes: 88
Predeterminado

Realmente un click es un instante, una foto, en este caso para guardar dentro del alma, pero realmente sabe a muy poco, Espero ansioso, leer el resto del carrete de fotos.

BESOS
BRUG está fuera de línea   Citar y responder
Viejo 20/04/2008, 13:55   #20
 
Rol: sumiso
Sexo: Mujer
Fecha de Ingreso: Jan 2007
Mensajes: 621
Predeterminado El click: cuatro. dos

Los azotes dolieron y tuve que esconderme las lágrimas, pues me dio fuerte y sentía que el culo me ardía más que otras veces. Me incorporó y me hizo dar la vuelta sacando una pinza del bolsillo lateral que tenía en la falda, me mandó ofrecer la lengua y la pinzó. Alcanzó unas tijeras de su minúsculo maletín, me acomodó la camiseta y recortó dos círculos que hicieron accesibles los pechos y me hizo apoyar las nalgas inflamadas en el borde de la mesa y separar los muslos. Entonces llevó su mano entre mis piernas tocándome y advirtiendo que estaba húmeda. Comenzó a meterme el dedo al tiempo que cogía y me apretaba las tetas y acariciaba con la punta de su lengua mi lengua.

Estuvo tiempo haciéndome babear, azotándome la raja, los pezones y los muslos, mientras quieta recibía lo que la había mandado él que hiciera aunque me advirtió, antes de empezar en esa conversación inicial, que era deseo de mi Dueño que jamás le hablara de lo que ocurriera esa tarde y que la olvidara a ella en el mismo instante que saliera por la puerta del piso. Se agachó y me lamió aferrando en sus manos mis pechos que crecían según me iba palpando de forma insidiosa. Su boca me aturdía, al mismo tiempo escuchaba el sonido húmedo que nos enlazaba y me esforcé para mantenerme erguida y no desmayar. Dijo entonces que soy tan puta como él había asegurado y seguido noté todas las eternidades acudir en tropel desde mis entrañas formando un río que se iba a desbocar sin remedio, y mientras veía gruesos hilos de mis propias babas como cristalina cera depositarse en su oscura cabellera, me corrí, y la pinza se soltó dejando mi lengua dolorida.

Sujetó una venda negra alrededor de mis ojos, me llevó las manos a la espalda atándome las muñecas y me mandó arrodillarme. Sus movimientos eran lentos y delicados pero firmes. La oí caminar hasta el baño, al dormitorio y luego hasta la cocina y abrió unos momentos el grifo. Entonces volvió y se sentó delante de mi arrastrando suavemente la silla y acomodando algo en el suelo. Me comunicó que había depositado unas fresas en un plato y que las comiera. Me incliné tanteando el aire cerca del suelo para encontrarlas pero empujaba con el pie el plato apartándolo según lo alcanzaba y tuve que desplazarme a gatas, despacio para mantener el equilibrio. Se levantó trazando un lento recorrido para el plato y para mi, me preguntó si me dolían las rodillas, su voz era amable pero no cedía y anduve por el salón a gatas algún tiempo y cuando me permitió al fin rozar las fresas me empujó con el pie y caí de lado sobre el suelo. Después de abandonarme unos minutos en esa posición me mandó levantarme y metió una fresa en mi boca seguida de otra y otra y otra hasta llenarla y me apretó con su mano las mejillas sin darme tiempo a ingerirlas antes de que rebosaran por entre los labios.

Me llevó al baño, dijo que iba a limpiarme porque parecía una sucia cochina. Llenó el lavabo mientras metía despacio su dedo en mi culo y después sumergió mi cara en el agua empujando sin dejarme respirar. Me tuvo así hasta que me agité asustada, sentí que me ahogaba y me permitió que me incorporara, la venda se había soltado y nos miramos a los ojos un instante a través del espejo, me pareció ver en su rostro una expresión serena, una mirada brillante y hermosa y me relajé. Tiró del pelo sin darme respiro obligándome a echar la cabeza hacia atrás, sentía sus dedos moverse dentro de mí penetrando a la vez que manoseaba y chupaba mis tetas y me volvía a arrodillar de nuevo. Se sentó entonces en la banqueta y separó delante de mi los muslos, su falda se abrió y vi porque que no llevaba tanga su raja rasurada y sus labios rizados. Me empujó la cabeza hasta su coño para que la diera placer y chupé su botón que se tensó en mi boca sobresaliendo y haciéndose mayor. Succioné suave, lamí el tiempo que tardó en atraerme contra ella en el orgasmo, moviéndose y embadurnando mi cara.

Volvió a vendarme los ojos y me hizo sentar en el suelo. Entonces abrió el grifo de la bañera y oí que se llenaba y a ella, otra vez transitar por el piso. Fue a la nevera, estuvo en el salón, tornó al dormitorio y regresó. Se sentó tranquilamente en la banqueta y me mandó explicarla cuántas veces una mujer me había lamido entre las piernas y cuántas veces lo había hecho por mi parte, la respondí, la dije también porque me preguntó si dos hombres me habían penetrado a la vez. La sentí quitarse las medias y la falda, me echó la cabeza hacia atrás situando una pierna a cada lado de mí y diluvió abundantemente. Abrí la boca, saqué la lengua y sentí el chorro llenarme y luego eché el líquido fuera en el momento en que me quitó la venda y ambas nos miramos de nuevo, cuando me dio una bofetada y bajé la vista al suelo. Me hizo levantar y me desató para que aflojara su corpiño, me aprisionó entre sus pechos y los besé acariciandolos con mis manos liberadas, entregándome dócil a sus dedos que abrían habilidosos mi raja y me masturbaban. Me corrí proyectando chorros reveladores, añadiendo todo el placer a las humillaciones que me dio a sentir aquella tarde estrechando lazos entre ambos.

Mandó limpiar el suelo mientras se daba un baño y al rato se marchó. Me metí en la bañera e imaginé qué clase de vida debía llevar ella, faltando a lo que me había ordenado, saboreando solitariamente el placer inútil de la desobediencia.

***

Amapola

Editado por Amapola_Blanca en 20/04/2008 a las 14:02.
Amapola_Blanca está fuera de línea   Citar y responder
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